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	<title>La edición digital en los países en desarrollo</title>
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		<title>Créditos</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Jan 2010 02:51:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Fecha de publicación: febrero de 2011 ISBN: 978-2-9519747-4-6 (versión en español) 978-2-9519747-5-3 (versión en francés) 978-2-9519747-6-0 (versión en inglés) © Alianza Internacional de los Editores Independientes Traducción al francés: Danielle Charonnet Traducción al inglés: Lynne Bolton]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fecha de publicación: febrero de 2011</p>
<p>ISBN:</p>
<p>978-2-9519747-4-6 (versión en español)</p>
<p>978-2-9519747-5-3 (versión en francés)</p>
<p>978-2-9519747-6-0 (versión en inglés)</p>
<p>© Alianza Internacional de los Editores Independientes</p>
<p>Traducción al francés: Danielle Charonnet</p>
<p>Traducción al inglés: Lynne Bolton</p>
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		<title>Prólogo</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Jan 2010 02:52:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Thierry Quinqueton Presidente de la Alianza Internacional de Editores Independientes Editar es compartir la pasión por un texto: supone conocer el espacio de debate en el que uno desea inscribirlo y estar efectivamente implicado. No se edita en la “burbuja de la aldea global”, sino en una cultura viva y particular. En las sociedades en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Thierry Quinqueton<br />
Presidente de la <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.alliance-editeurs.org/" target="_blank">Alianza Internacional de Editores Independientes</a></p>
<p>Editar es compartir la pasión por un texto: supone conocer el espacio de debate en el que uno desea inscribirlo y estar efectivamente implicado. No se edita en la “burbuja de la aldea global”, sino en una cultura viva y particular.</p>
<p>En las sociedades en desarrollo, favorecer, estimular la contribución del libro al debate público y al desarrollo cultural, participar de la construcción de sentido no resulta algo superfluo; significa contribuir al desarrollo indisociablemente económico, democrático, social y cultural.</p>
<p>Ésta es la convicción compartida por la Fundación Prince Claus, que coloca en el centro de sus intervenciones el vínculo entre cultura y desarrollo, y la Alianza Internacional de Editores Independientes, <em>i.e.</em> los editores no controlados por Estados, por grandes grupos financieros internacionales ni por poderes religiosos.</p>
<p>Dentro de este contexto, hemos encargado a Octavio Kulesz, filósofo argentino, antiguo editor “tradicional” (Libros del Zorzal) y actual editor digital (Teseo), la tarea de llevar a cabo un estudio sobre las perspectivas de la edición digital en los países en desarrollo.</p>
<p>Nuestra convicción es en efecto que la fantástica aceleración de la circulación de los escritos y de las producciones culturales que deriva de la digitalización de las comunicaciones, lejos de invalidar la función del editor, la vuelve todavía más determinante dentro de la nueva arquitectura de los intercambios de saberes.</p>
<p>Sin embargo, los funcionamientos profesionales y los modelos económicos que rigen la edición de libros se verán trastocados.</p>
<p>En la medida en que estos funcionamientos han conducido en las últimas décadas –dentro de este segmento de la edición absorbido por los grandes grupos financieros– a una forma de automatización, de industrialización del trabajo editorial y por lo tanto a un retroceso de la bibliodiversidad, no deberíamos afligirnos por las mutaciones actuales ni por la desaparición tan anunciada de una edad de oro que por cierto jamás ha existido.</p>
<p>Al mismo tiempo, uno de los méritos de Octavio Kulesz es que no alimenta un nuevo mito de la salvación digital, sino que formula propuestas concretas que permitirían a estos mediadores que son los editores inscribir sus propios proyectos, su propio catálogo, dentro del nuevo contexto.</p>
<p>En fin, como se verá en este sitio, la apuesta consiste en presentar un estudio evolutivo, en construcción, interactivo, en diálogo constante con los editores de países en desarrollo, bajo una perspectiva a la vez de formación, de organización, de experimentación, sin dejar de lado las acciones de alegato.</p>
<p>Esperamos que esta herramienta permita que la economía de la circulación digital de los saberes y de los productos culturales crezca bajo la perspectiva del desarrollo de cada una de nuestras sociedades y de la cooperación entre ellas, y no bajo el influjo de los discursos informes y unívocos que sólo llevarían a repliegues identitarios dramáticos.</p>
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		<title>Agradecimientos</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Jan 2010 03:21:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Preliminares]]></category>

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		<description><![CDATA[Desde que en octubre de 2010 recibí la noticia de que mi postulación había sido aceptada, he tenido la suerte de trabajar con total libertad sobre un tema que siempre me ha resultado fascinante. Agradezco profundamente a Laurence Hugues, Thierry Quinqueton, Clémence Hedde, Mariette Robbes y a todo el equipo de la Alianza Internacional de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde que en octubre de 2010 recibí la noticia de que mi postulación había sido aceptada, he tenido la suerte de trabajar con total libertad sobre un tema que siempre me ha resultado fascinante. Agradezco profundamente a Laurence Hugues, Thierry Quinqueton, Clémence Hedde, Mariette Robbes y a todo el equipo de la Alianza Internacional de Editores Independientes, así como a Christa Meindersma, Adriana González Hulshof, Albert Ferré, Joumana El Zein Khoury y la Fundación Prince Claus, por esta gran oportunidad.</p>
<p>Por otra parte, quisiera agradecer a Ramy Habeeb y Arthur Attwell, mis colegas y amigos del Digital Minds Network, que han contribuido con testimonios e informaciones de inestimable valor. La colaboración de Laura Díaz en la sistematización de este abundante material ha sido, por cierto, imprescindible.</p>
<p>Deseo también expresar mi gratitud a Pablo Rossello, Claire De Braekeleer, Beatrice Pembroke, Mary Godward, Agustina Odella, Susan Amor, Huw Jones, Gelya Morozova, Fatme Masri, Paula Silva, Robert Ness, Donna McGowan y a todos los miembros del British Council que me han ofrecido su apoyo para este proyecto y para tantas otras iniciativas en los últimos años.</p>
<p>De la misma forma, agradezco a Emma House, Simon Littlewood y Claire Anker, de la Asociación de Editores de Reino Unido, por haberme dado la posibilidad de mantener un intercambio personal con profesionales de China e India, en diciembre de 2010.</p>
<p>Asimismo, han sido de enorme ayuda los consejos de Marifé Boix, Dieter Schmidt, Martina Stemann, Tatjana Simon, Lei Ren, Olga Ditsch, Akshay Pathak, Mary Therese Kurkalang, Vladka Kupska y de otros representantes de la Feria del Libro de Frankfurt.</p>
<p>Finalmente, agradezco la generosidad de los 120 editores, libreros, bibliotecarios, agentes, programadores y distribuidores de más de 40 países que han respondido a la encuesta en línea, así como a todos los colegas que han accedido a compartir sus perspectivas sobre la cuestión de la edición digital en los países en desarrollo, en particular a Gabriela Adamo, Anuj Agarwal, Hayat Alyaqout, Christian Ambaud, Sergey Anuriev, Livia Azevedo Lima, Charles Bolufer, Bruno Baldo, Karin Betz, Jaya Bhattacharji Rose, Catherine Blache, Christoph Bläsi, Diego Bresler, Ignacio Camdessus, Eugenia Campos, Carlo Carrenho, María Laura Caruso, Ekaterina Chekulaeva, Alice Cicolini, Russell Clarke, Gilles Colleu, Peter Collingridge, Ricardo Costa, Emily Chuang, David Dauvergne, Pablo Di Julio, Marta Díaz, Leandro Donozo, Joanna El Mir, Sékou Fofana, Etienne Galliand, Marco Ghezzi, Chloé Girard, Miriam Goldfeder, Chris Gruppetta, Jacques Guégané, Sofiane Hadjadj, Pablo Harari, Mónica Herrero, Zhou Hongli, Pitra Hutomo, Ansomwin Ignace Hien, Gabriel Jacobsohn, Hérard Jadotte, Serge D. Kouam, Yevgeniy Khata, Shereen Kreidieh, Eric Kossonou, Leopoldo Kulesz, Alvaro Lasso, Marc-André Ledoux, Jo Lusby, Armel Mahossekpo, Gabriel Mateu, Carole Morrison, Laxmi Murthy, Jean-Claude Naba, Ezio Neyra, François Nkeme, Sebastián Noejovich, Herny Odell, Per Oystein Roland, Juan Pampin, Ximena Ramos Wettling, Eun-Jung Park, Vladimir Prohorenkov, Henk Propper, Marie Michèle Razafinstalama, Amande Reboul, Jean Richard, María José Rosolino, Rodney Saint-Eloi, Carolina Sborovsky, Paulo Slachevsky, Mario Spina, Artem Stepanov, Mónica Torres, Mohammed Umar, Richard Uribe, Maarten Valken, Jaime Vargas Luna, Ariel Vercelli, Neeti Verma y Fernando Zapata.</p>
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		<title>La edición digital en el mundo en desarrollo: ¿imitación o evolución autónoma?</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Jan 2010 03:28:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Introducción]]></category>

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		<description><![CDATA[En los últimos 15 años, la revolución digital ha modificado de raíz la forma en que los bienes culturales son producidos y distribuidos. La música ha sido probablemente la primera industria afectada, pero el impacto alcanza hoy a todos los sectores, en particular al mundo del libro. En efecto, los e-books, los audiolibros, la impresión [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos 15 años, la revolución digital ha modificado de raíz la forma en que los bienes culturales son producidos y distribuidos. La música ha sido probablemente la primera industria afectada, pero el impacto alcanza hoy a todos los sectores, en particular al mundo del libro. En efecto, los e-books, los audiolibros, la impresión bajo demanda, las tiendas virtuales y la expansión de los teléfonos celulares han transformado profundamente el modo de circulación de los textos.</p>
<p>Como bien se sabe, existen marcados contrastes en la asimilación de estas tecnologías según cada región. Las naciones industrializadas –en particular EEUU, Canadá, Europa, Japón y Corea del Sur–<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> cuentan con servicios de Internet sumamente eficientes y recursos humanos abundantes. Así, sus empresas disponen de un margen de acción considerable a la hora de ensayar con hardware, software y nuevos modelos de negocio de edición digital, lo que hace que compañías como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://amazon.com/">Amazon</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://apple.com/">Apple</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://google.com/">Google</a> o <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://sony.com/">Sony</a> sean tomadas como referentes en los medios de comunicación y en los eventos profesionales de todo el planeta. Ahora bien, es claro que en el caso de los países del Sur, las limitaciones de infraestructura y los débiles índices de desarrollo humano dificultan el fortalecimiento de la edición electrónica tal como se la conoce en las regiones más avanzadas.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> Y por cierto, las pocas noticias que trascienden acerca de la edición digital en el mundo en desarrollo generalmente se relacionan con las incursiones realizadas por los mismos actores del Norte.</p>
<p>Así, la conclusión a la que se llega en numerosos artículos y conferencias internacionales es que, para promover la edición electrónica, a los países del Sur sólo les queda esperar el aterrizaje de los exitosos modelos del Norte. Sin embargo, esta inferencia resulta muy objetable. Para empezar, hasta el momento no parece sencillo identificar un “sistema exitoso” de edición digital, ni siquiera en los países avanzados; en efecto, las cifras de ventas de publicaciones a través del <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.amazon.com/kindle-store-ebooks-newspapers-blogs/b?ie=UTF8&amp;node=133141011">Kindle Store</a> de Amazon<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> o de los <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.apple.com/ipad/built-in-apps/ibooks.html">iBooks</a> de Apple son poco conocidas, lo que impide saber en qué medida estas plataformas de edición representan en sí mismas un modelo tan lucrativo como se publicita.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> De hecho, los constantes cambios en la fijación de los precios de venta, en la definición de los formatos o en la aplicación –o no– de DRM muestran que incluso los grandes jugadores están tanteando el camino.</p>
<p>En segundo término, debemos preguntarnos hasta qué punto sería útil reproducir en el Sur los prototipos del Norte. A las disparidades de infraestructura hay que sumarles enormes contrastes culturales, lingüísticos y hasta religiosos. Por cierto, en los modelos digitales se expresa mucho más que una mera herramienta: con la llamativa carga de egocentrismo contenida en su mismo nombre y la atracción producida por un logo que remite entre otras cosas al pecado bíblico, un iPad bien puede fascinar a un joven occidental –educado en determinada tradición–, pero no conmoverá de la misma forma a un ciudadano indio o camerunés. Y, como indicaremos más adelante, la experiencia de leer en una pantalla de celular representa para un usuario chino, por ejemplo, algo muy distinto a lo que puede significar para un usuario europeo, debido a la diferencia cualitativa de los caracteres utilizados en cada caso. Por supuesto, una empresa como Apple seguramente encontrará un nicho muy rentable entre las clases más opulentas de los países en desarrollo, pues los patrones culturales y de consumo de esos sectores a menudo no hacen sino imitar aquellos del Norte. Pero lo interesante sería interrogarse sobre los modelos digitales que podrían impactar no sólo sobre el 20% de los ciudadanos más acaudalados de los países en desarrollo, sino sobre el resto de los habitantes, es decir sobre el grueso de la humanidad.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a></p>
<p>En tercer lugar, dada la enorme masa poblacional y sobre todo el acelerado crecimiento económico que observamos en muchos países del Sur, resulta difícil creer que el mundo en desarrollo no esté realizando su propio aporte a la era electrónica. Más allá de los incontables proveedores de servicios IT en India y fabricantes de hardware en China que sostienen a las plataformas occidentales detrás de escena, en el Sur se están implementando ahora mismo proyectos de edición digital originales e innovadores, plataformas locales que un día podrán competir contra las extranjeras. De hecho, algunas de las experiencias de esta clase son tan dinámicas, que en vez de discutir quién será el futuro Apple de China o el Amazon de Sudáfrica, quizás pronto habremos de preguntarnos quién podrá ser el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.sd-wx.com.cn/">Shanda</a> de EEUU o el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://m4lit.wordpress.com/">m4Lit</a> de Reino Unido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr size="1" />
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Respecto de la diferencia entre países industrializados y países en desarrollo, hemos optado por seguir la clasificación ofrecida por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe de abril de 2010, aunque en el capítulo sobre China hemos incluido menciones a Taiwán y Hong Kong, que para el FMI forman parte de las economías avanzadas. Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2010/01/weodata/groups.htm#oem">“Emerging and Developing Economies</a>”, <em>International Monetary Fund</em>.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">A lo largo de la exposición, utilizaremos los términos “Norte” y “Sur” como sinónimos de “naciones más industrializadas” y “países en desarrollo”, respectivamente, siendo conscientes de que la distinción es muy esquemática; en efecto, países en desarrollo como India o México se localizan en el hemisferio norte y, a la inversa, un país de renta alta como Australia se ubica en el hemisferio sur. Por otra parte, emplearemos la expresión “país emergente” para referirnos al subconjunto de países en desarrollo que demuestran altas tasas de crecimiento y un importante peso geopolítico, en particular en el caso del grupo BRIC –Brasil, Rusia, India y China.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Para evitar la innecesaria multiplicación de hipervínculos en el texto central, sólo aplicaremos <em>links</em> a los portales más destacados, en su primera aparición; el resto de las referencias irá en nota al pie.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Apple suele difundir la cifra total de descargas, pero no la de ventas. El reciente proyecto de la empresa de Cupertino que apunta a impedir la distribución de publicaciones de terceros a través de su tienda puede constituir una señal de que las ventas en el iBookStore no han resultado tan elevadas como se esperaba, de modo que –podríamos suponer– las 100 millones de descargas anunciadas por Apple en marzo de 2011 corresponden a textos gratuitos. Cf. Cain Miller, Claire y Helft, Miguel: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.nytimes.com/2011/02/01/technology/01apple.html?_r=2">“Apple Moves to Tighten Control of App Store”</a>, <em>The New York Times</em>, 1º de febrero de 2011 y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ismashphone.com/2011/03/starting-with-a-bookend-todays-ibooks-announcement.html">“Starting With a Bookend: Today&#8217;s iBooks Announcement”</a>, <em>iSmashPhone</em>. Por supuesto, esto no significa menoscabar el notable desempeño que sí ha demostrado el mercado de aplicaciones y música de Apple, cuyo rendimiento parece ser –al menos hasta ahora– mucho más exitoso que el de los libros.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Los habitantes de las naciones del Sur representan alrededor del 82% del total global, de acuerdo con cifras recientes proporcionadas por el Banco Mundial. Cf. World Bank: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://siteresources.worldbank.org/DATASTATISTICS/Resources/POP.pdf">“Population 2009”</a>, <em>World Development Indicators database</em>, 15 de diciembre de 2010.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Un asunto de enorme trascendencia</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 15:38:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Introducción]]></category>

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		<description><![CDATA[Así, el desenvolvimiento de la edición electrónica en el Sur resulta entonces una temática en sí digna de discutirse en los foros globales. Pero, más importante todavía, se trata de una cuestión absolutamente vital para los mismos países en desarrollo. Por un lado, muchos de los obstáculos típicos de la edición en los países del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Así, el desenvolvimiento de la edición electrónica en el Sur resulta entonces una temática en sí digna de discutirse en los foros globales. Pero, más importante todavía, se trata de una cuestión absolutamente vital para los mismos países en desarrollo.</p>
<p>Por un lado, muchos de los obstáculos típicos de la edición en los países del Sur, según observan sus propios protagonistas, pueden superarse mediante la incorporación de tecnología digital en la cadena del libro. En efecto, si en estas regiones la conexión a Internet suele ser defectuosa, la infraestructura del sector del libro –distribución, venta minorista, imprentas– es todavía peor. En algunos casos, entonces, pueden utilizarse ciertas tecnologías para saltar la “etapa Gutenberg” y trabajar directamente en digital, recurriendo a instalaciones ya disponibles.</p>
<p>Asimismo, las soluciones electrónicas que determinados países del Sur han implementado para superar sus problemas de distribución de contenidos también pueden servir de modelo para otros, facilitando así transferencia de conocimientos y tecnologías Sur-Sur. Por ejemplo, el rico panorama de los teléfonos móviles en India, China y sur de África representa un antecedente fructífero para el Maghreb y para Medio Oriente.</p>
<p>Por último, el rápido crecimiento económico que experimentan muchas naciones de América Latina, Asia y África ha engrosado los fondos de que disponen los Estados para invertir en infraestructura, capacitación e investigación y desarrollo (I+D). Tarde o temprano, los países habrán de preguntarse qué clase de autopistas de edición digital deberán construir, y se encontrarán frente a opciones muy diferentes: a) financiar la instalación de plataformas diseñadas en el Norte; b) invertir en función de las necesidades, expectativas y potencialidades concretas de los autores, lectores y emprendedores locales. Sea cual fuere la decisión de cada país, el impacto de largo plazo será inmenso.</p>
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		<title>Desafíos</title>
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		<pubDate>Sun, 03 Jan 2010 15:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Introducción]]></category>

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		<description><![CDATA[Una vez reconocida la trascendencia que reviste el estudio de la edición digital en países en desarrollo, hay que advertir que una investigación de estas características enfrenta indefectiblemente numerosos obstáculos. En primer lugar, los proyectos de publicaciones digitales en países en desarrollo que ya están en marcha –y en algunos casos con gran impacto en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una vez reconocida la trascendencia que reviste el estudio de la edición digital en países en desarrollo, hay que advertir que una investigación de estas características enfrenta indefectiblemente numerosos obstáculos.</p>
<p>En primer lugar, los proyectos de publicaciones digitales en países en desarrollo que ya están en marcha –y en algunos casos con gran impacto en sus sociedades– no han tenido aún una promoción suficiente en los medios y eventos globales, lo que obliga a cualquier investigador a bucear de manera mucho más profunda en el contexto particular de cada país.</p>
<p>El problema que luego aparece es que al menos en estas regiones los editores clásicos no siempre ven en la electrónica a un aliado, sino más bien a un peligro que amenaza las bases de la cultura. Esto impacta negativamente en la divulgación de los proyectos digitales autóctonos, que pierden visibilidad en los medios de prensa locales y sólo resultan detectables en otro tipo de ámbitos, como las conferencias sobre tecnología o los encuentros de start-ups de Internet.</p>
<p>Además, por la misma naturaleza de las tecnologías implicadas y de los países concernidos –muchos de ellos en plena mutación–, la edición digital en el mundo en desarrollo reviste un dinamismo tan extraordinario que cualquier pesquisa sobre el tema que date de hace más de 2 años se convierte en un documento arcaico. Así, la búsqueda bibliográfica resulta mucho más compleja.</p>
<p>Por último, el mundo en desarrollo es geográfica y culturalmente tan vasto que difícilmente podría realizarse un estudio pormenorizado de las experiencias llevadas adelante en todos los países, lo que obliga a elecciones siempre difíciles.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Metodología</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Jan 2010 15:40:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Introducción]]></category>

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		<description><![CDATA[Los elementos antes descritos nos han llevado a delinear un abordaje heterodoxo y pragmático, a todo nivel. Respecto de la información, para empezar, hemos recurrido a una pluralidad de fuentes. Apenas comenzada la investigación –en octubre de 2010–, distribuimos un cuestionario online que sirvió de encuesta preliminar: a febrero de 2011, 120 editores, libreros, bibliotecarios, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los elementos antes descritos nos han llevado a delinear un abordaje heterodoxo y pragmático, a todo nivel. Respecto de la información, para empezar, hemos recurrido a una pluralidad de fuentes. Apenas comenzada la investigación –en octubre de 2010–, distribuimos un cuestionario online que sirvió de encuesta preliminar: a febrero de 2011, 120 editores, libreros, bibliotecarios, agentes, programadores y distribuidores de todo el mundo en desarrollo han contribuido con sus respuestas y puntos de vista sobre la cuestión de la edición electrónica en sus países. El formulario sigue activo, y puede encontrarse siguiendo <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="https://spreadsheets.google.com/viewform?formkey=dHJWd1N1V3BfMU40RXB2TVlhN0ZjNFE6MQ">este hipervínculo</a>. Los gráficos y tablas obtenidos se hallan en el anexo, al final del informe.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></p>
<p>Además del formulario, hemos entablado unas 30 entrevistas en profundidad, muchas de las cuales formarán parte de un blog sobre la edición independiente en la era digital. Fue especialmente importante la posibilidad de trabajar cara a cara con varios de los editores consultados, en Frankfurt (octubre de 2010), San Pablo (diciembre de 2010), Londres (diciembre de 2010), Ouagadougou (diciembre de 2010) y Buenos Aires (febrero de 2011).</p>
<p>En cuanto a la bibliografía, debemos admitir que los libros disponibles sobre la tema no han sido de real utilidad. Como ya señalamos, cualquier texto sobre edición electrónica anterior a 2008 constituye una verdadera reliquia. De modo que hemos recurrido a un abundante catálogo de artículos y <em>papers</em>, la mayoría de los cuales provienen de fuentes en línea y pueden consultarse en las notas al pie.</p>
<p>A tal punto la cuestión estudiada se revela dinámica, que hemos optado por publicar estos resultados –siempre provisorios– en formato digital, no sólo por el fácil acceso que caracteriza a la web, sino por la posibilidad de incluir hipervínculos en el texto y de intercambiar comentarios con los lectores. De esta forma, esperamos que los profesionales interesados puedan contribuir con nuevas informaciones, perspectivas diferentes y otras notas que seguramente enriquecerán el estudio original, que logrará así –al menos por un tiempo– evitar el destino de aquellos libros cristalizados en formato impreso que hoy resultan obsoletos.</p>
<p>Dado el gigantesco volumen de información existente, hemos limitado la investigación a seis grandes áreas: 1) América Latina; 2) África subsahariana; 3) Mundo árabe; 4) Rusia; 5) India; 6) China. En esta lista quedan así comprendidos tanto los países emergentes del grupo BRIC como otras naciones de menor crecimiento. Por supuesto, nuestra elección deja afuera un número elevado de naciones que –como Indonesia, Pakistán o Mongolia– podrían aportar casos muy destacados de edición electrónica; en cierta medida, algunas de las tendencias presentes en las áreas estudiadas podrán servir como punto de partida para abordar estos países de Asia cuyos lazos económicos, culturales, políticos y religiosos con India, China o Rusia son considerables; en cualquier caso, este tipo de análisis quedará relegado a una ocasión ulterior. El lector observará además que incluso dentro de las áreas escogidas, algunos países no resultan mencionados, mientras que otros –como Sudáfrica, dentro de la región subsahariana– reciben un tratamiento <em>in extenso</em>; esto se debe a la particular selección de fuentes que hemos realizado, la cual no agota en modo alguno el rico universo de casos posibles; también aquí podríamos pensar que las experiencias descritas valen como tendencias regionales, en la medida en que las problemáticas de un país africano, árabe o latinoamericano son más similares a las de sus vecinos que a aquellas de EEUU o Europa. Pero, nuevamente: los países no mencionados deberán ser objeto de investigaciones futuras.</p>
<p>Hemos procurado prestar atención a los casos reales de edición digital, a las tecnologías involucradas y a las dificultades de migración de los jugadores provenientes de la edición tradicional. El lector verá que en diversas oportunidades hemos descrito la situación del e-commerce local, incluso respecto de productos que no son electrónicos, pues el tema nos parece un antecedente clave para la problemática estudiada. Por el contrario, dado que nos hemos ceñido a la edición de libros y revistas, no hemos profundizado en otras ramas que –como la edición de noticias o el e-learning– merecerían una pesquisa aparte.</p>
<p>En nuestro tratamiento de cada región, hemos preferido generalmente el tono descriptivo a la toma de partido, en la convicción de que exponer los hechos realzando la voz de los actores locales constituye en sí mismo un compromiso suficientemente fuerte. En efecto, abordar la realidad del Sur en su propia autonomía y no como un reflejo imperfecto del Norte puede abrir las puertas a un programa nuevo.</p>
<p>Por otra parte, hemos evitado lo más posible la tentación de emitir proclamas simplistas que no necesariamente ayudan a construir herramientas provechosas. En el tema que nos ocupa, resulta siempre muy atractivo efectuar anuncios del estilo “El software que utiliza el Sur debe ser siempre <em>open source</em>, para luchar contra las corporaciones” o “no hay que utilizar la tecnología del Norte”, etc. Consignas de esta clase transmiten una gran intensidad, pero son <em>a priori </em>difíciles de probar: lo interesante sería eventualmente investigar qué software <em>open source </em>resulta ventajoso para qué casos, cuál tecnología del Norte conviene utilizar y cuál no, de qué modo, etc.</p>
<p>Con todo, hemos incluido paso a paso un buen número de propuestas para la Alianza Internacional de Editores Independientes y la Fundación Prince Claus, que serán retomadas y ampliadas en la última sección del estudio. Todas estas recomendaciones se guían por el mismo principio: tomar la situación de las regiones en desarrollo en su propia especificidad, a fin de desplegar sus auténticas potencialidades. A nuestro entender, las regiones del Sur no precisan de ningún “igualamiento” operado desde fuera; la igualdad aquí no es la meta, sino el punto de partida, en la medida en que todas las regiones cuentan con enormes fortalezas intrínsecas. El objetivo más bien sería contribuir, desde dentro, a que los emprendedores del Sur compitan exitosamente con sus colegas del Norte y logren incluso superarlos.</p>
<p>Así, la exposición quedará organizada en estas secciones, que bien pueden consultarse por separado, pero adquieren un sentido integral si se leen en el orden siguiente:</p>
<ol>
<li>América Latina</li>
<li>África subsahariana</li>
<li>Mundo árabe</li>
<li>Rusia</li>
<li>India</li>
<li>China</li>
<li>Balance, propuestas y plan de acción</li>
</ol>
<div>
<hr size="1" />
<div>
</div>
</div>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Vale la pena aclarar que los resultados de nuestra encuesta tienen un valor puramente orientativo. Para obtener tendencias firmes, la muestra debería ser más amplia y diversa; por ejemplo –por motivos que explicaremos en la sección correspondiente–, no hemos recibido respuestas de editores de China continental. Con todo, aunque a nivel cuantitativo los datos sean muy provisorios, la encuesta sí puede servir para expresar aspectos interesantes desde el punto de vista cualitativo.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		</item>
		<item>
		<title>Presentación</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Feb 2010 00:09:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Los modelos de negocio de la edición electrónica latinoamericana todavía están por inventarse, aunque ya existen actores que marcan un rumbo claro. Con nuevos sectores sociales que año a año se incorporan al consumo electrónico, con una inversión en infraestructura que se acelera en varios países y con la efervescencia que caracteriza a su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-large wp-image-247" title="América Latina" src="https://etude.alliance-lab.org/wp-content/uploads/2010/02/América-Latina-1024x576.png" alt="" width="600" height="337" /></p>
<p><em>Los modelos de negocio de la edición electrónica latinoamericana todavía están por inventarse, aunque ya existen actores que marcan un rumbo claro. Con nuevos sectores sociales que año a año se incorporan al consumo electrónico, con una inversión en infraestructura que se acelera en varios países y con la efervescencia que caracteriza a su literatura online, la edición digital latinoamericana tendrá mucho para mostrar en los próximos años. Los sellos tradicionales, sin embargo, deberán realizar grandes esfuerzos para aprovechar las oportunidades de la nueva era.</em></p>
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		<title>Ficha técnica</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Feb 2010 10:02:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Países que componen la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela. Población: 588.649.000 (2010) Población urbana: 79,6% (2010) PBI: US$ 2.760.840,9 millones (2010) PBI per cápita: US$ 4.789,2 (2010) Desempleo: 7,6% (2010) Política y sociedad: Además [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<ol>
<li>Países      que componen la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa      Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México,      Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay,      Venezuela.</li>
<li>Población:      588.649.000 (2010)<br />
Población urbana: 79,6% (2010)</li>
<li>PBI:      US$ 2.760.840,9 millones (2010)<br />
PBI per cápita: US$ 4.789,2 (2010)<br />
Desempleo: 7,6% (2010)</li>
<li>Política      y sociedad: Además del uso de lenguas derivadas del latín, los países de América      Latina comparten un pasado caracterizado por la presión colonialista de      potencias europeas y la marcada influencia geopolítica de EEUU, así como una      larga historia de inestabilidad política y un presente de fortalecimiento      democrático, en constante lucha para superar los flagelos de la pobreza,      la inequidad social y la violencia.</li>
<li>Penetración      de Internet: 34,5% (2010)<br />
Penetración de teléfonos móviles: 90% (2010)</li>
<li>Analfabetismo:      8,3% +15 años (2010)</li>
<li>Industria      editorial: La industria tradicional es muy importante en la región, a      pesar de la piratería y otros problemas crecientes, como la baja demanda. En      la encuesta del Centro Regional para el Formento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) de 2009, el 50% de las empresas editoriales declaró      haber aumentado sus ventas (67%: 2008), mientras que un 26% reconoció que      las mismas habían disminuido. Uno de los sectores de mejor desempeño fue la      literatura infantil y juvenil, así como las guías de viajes. Las librerías      están mostrando una tendencia creciente a atender la demanda de sus      clientes a través de Internet (35%). En cuanto a políticas de precio,      Argentina es el único país de la región que opera con precio fijo. En      México, la ley de precio único ha sido sancionada pero no tiene reglamento      y, en consecuencia, no se está aplicando en forma.</li>
</ol>
<p>Fuentes: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.eclac.cl/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/6/42166/P42166.xml&amp;xsl=/deype/tpl/p9f.xsl&amp;base=/deype/tpl/top-bottom.xsl">Anuario estadístico de América Latina y el Caribe</a>, diciembre de 2010; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.eclac.cl/">Cepal</a>; Cuent, David: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/10/101006_1046_telefonos_celulares_america_latina_dc.shtml">“América Latina es el segundo mercado de celulares más grande del mundo”</a>, <em>BBC Mundo</em>, 7 de octubre de 2010; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.internetworldstats.com/stats.htm">Internet World Stats, “Internet usage statistics”</a>, (2010), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.internetworldstats.com/">Internet World Stats</a>; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.cerlalc.org/">CERLALC</a>.</p>
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		<title>Antecedentes de la edición digital en América Latina</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Feb 2010 14:27:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Los primeros experimentos de edición digital en América Latina se remontan a fines de la década de los 90, es decir a los años de la primera burbuja de Internet. En esa época vieron la luz decenas de bibliotecas digitales en toda la región. En 1999, la asociación Bibliotecas Rurales Argentinas, en el marco del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los primeros experimentos de edición digital en América Latina se remontan a fines de la década de los 90, es decir a los años de la primera burbuja de Internet. En esa época vieron la luz decenas de bibliotecas digitales en toda la región. En 1999, la asociación Bibliotecas Rurales Argentinas, en el marco del proyecto Crecer, fundó la <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.biblioteca.org.ar/">Biblioteca Virtual Universal</a>, con el objetivo de digitalizar textos de autores clásicos, en especial latinoamericanos y españoles. En ese año, también en Buenos Aires, fue fundado el portal <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.tiflolibros.com.ar/">Tiflolibros</a>, primer repositorio digital para ciegos, en habla hispana. Un poco más tarde, en 2001, el escritor puertorriqueño Luis López Nieves creaba la <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ciudadseva.com/">Biblioteca Digital Ciudad Seva</a>, a fin de acercar a los lectores el cuento clásico universal. Para la misma época se inauguraba en Perú la página <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.cholonautas.edu.pe/biblioteca.php">Cholonautas</a> (proyecto del <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.iep.org.pe/">Instituto de Estudios Peruanos</a>) y luego su biblioteca virtual, especializada en ciencias sociales.</p>
<p>Simultáneamente, se inauguraron las primeras plataformas de venta de libros electrónicos –algunas de ellas todavía activas–, tales como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.elaleph.com/">Elaleph</a> o <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.librosenred.com/">Librosenred</a>, ambas de Argentina.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> Los formatos de archivo más comunes eran EXE,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> PDF y LIT.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p>
<p>Por diferentes motivos, esas plataformas pioneras no consiguieron convertirse en éxitos comerciales inmediatos. Sin duda las causas principales fueron la falta de hábito de lectura en pantalla entre los consumidores latinoamericanos y las pocas opciones de pago online.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> Esta última razón también explica que las primeras experiencias de tiendas online de libros papel hayan tenido una expansión menor a la esperada.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a></p>
<p>Asimismo, un elemento fundamental contribuía al pobre desarrollo del libro electrónico: en casi todos los países latinoamericanos, la edición tradicional de principios de la década de 2000 mostraba signos de gran dinamismo, <a class="fn-ref-mark" href="#footnote-6" id="refmark-6">[6]</a> por lo cual los editores veían con menos interés la opción digital.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-7" id="refmark-7">[7]</a> Por otra parte, la imagen de tiendas de música que cerraban o de discográficas tradicionales que comenzaban a flaquear debido a la reproducción no autorizada de CDs y de archivos MP3 vía web llevó a la mayoría de editores a postergar cualquier experimento con formatos electrónicos.</p>
<p>Sin embargo, desde mediados de la década de 2000 hasta hoy han surgido actores, tendencias y herramientas digitales que han determinado un cambio profundo en el paisaje editorial.</p>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">En aquellos años, el peso argentino se hallaba sobrevaluado, lo que estimulaba la importación de tecnología y la creación de <em>start-ups</em> de Internet.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Es decir, libros ejecutables como pequeñas aplicaciones de escritorio.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">La extensión Microsoft Reader LIT constituye una variante del formato Microsoft Compiled HTML Help, adaptada para incluir DRM.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Según datos de la consultora <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.tendenciasdigitales.com/">Tendencias Digitales</a>, especializada en estudios sobre el mercado digital latinoamericano, en 2007 –es decir, bastante después de la primera burbuja punto com– el 70% de los usuarios de Internet de la región aseguraba no haber realizado ninguna compra a través de la web. Las principales razones eran la baja penetración de tarjetas de crédito (32,6%) –en mayor proporción en Perú, Costa Rica y Ecuador– y la desconfianza en el medio de pago (31,6%) –con más incidencia en Costa Rica, Argentina y México–, además de otros factores como la desconfianza en la entrega del artículo (25,5%), la costumbre de escoger el producto en la tienda (24,5%), la falta de trato personalizado (15,4%) y los costos de envío (9,3%); cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://internet-latinoamerica.blogspot.com/2007/11/70-de-los-usuarios-latinos-asguran-no.html">“70% de los usuarios latinos aseguran no haber comprado por Internet</a>”,<em> Internet-Latinoamérica</em>, 19 de noviembre de 2007. La situación se ha revertido en los últimos años: la misma consultora muestra en un estudio de 2010 que un 49% de los usuarios latinoamericanos ya ha realizado alguna compra online. Los países más destacados en esta modalidad fueron Argentina, Brasil, Puerto Rico, México y Uruguay; cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://internet-latinoamerica.blogspot.com/2010/06/casi-la-mitad-de-los-usuarios.html">“Casi la mitad de los usuarios latinoamericanos ha comprado por Internet”</a>, <em>Internet-Latinoamérica</em>, 4 de junio de 2010.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Según datos del CERLALC, en México, Colombia y Brasil, las ventas de libros físicos a través del canal Internet entre 1998 y 2004 no superó el 0,2% del total. Cf. Uribe, Richard: <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.cerlalc.org/secciones/libro_desarrollo/Conferencia_Distribucion.pdf">La distribución del libro en América Latina</a></em>, <em>CERLALC</em>, septiembre de 2006, p. 7.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-6" class="fn-text">Con la excepción de Argentina, país que en los primeros años de la década de 2000 atravesó una profunda crisis económica.<a href="#refmark-6">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-7" class="fn-text">El estudio <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.cerlalc.org/secciones/libro_desarrollo/Clima_empresarial_2004.pdf">Percepción sobre el clima empresarial editorial – 2004</a> </em>del CERLALC<em> </em>señala que el 79% de los profesionales encuestados vio un aumento en el nivel de ventas respecto del año anterior<em>.</em><a href="#refmark-7">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Tecnología digital para la impresión de libros</title>
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		<pubDate>Wed, 03 Feb 2010 15:27:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[En primer lugar, debemos mencionar la expansión de la impresión bajo demanda (POD). En la actualidad, en la mayoría de las capitales latinoamericanas existen terminales de POD, de diferente envergadura según las dimensiones de cada mercado. La impresión bajo demanda ha comenzado a desplazar paulatinamente al tradicional sistema Offset, en un contexto de caída en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En primer lugar, debemos mencionar la expansión de la impresión bajo demanda (POD). En la actualidad, en la mayoría de las capitales latinoamericanas existen terminales de POD, de diferente envergadura según las dimensiones de cada mercado. La impresión bajo demanda ha comenzado a desplazar paulatinamente al tradicional sistema Offset, en un contexto de caída en los tirajes promedio. De la encuesta elaborada por el CERLALC en 2009 surgía que un 20% de los editores entrevistados utilizaba POD, mientras que en la medición siguiente, esa cifra ascendía a 32%; por otra parte, un 8% de los profesionales consultados declaró estar produciendo el 50% de sus libros en la modalidad bajo demanda.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></p>
<p>Si bien la tecnología disponible en la mayor parte de América Latina no se halla al mismo nivel que la empleada en EEUU, en cualquier caso el POD resulta más competitivo que el Offset para tirajes de hasta 300 ejemplares. Este hecho, sumado a que diversas imprentas bajo demanda ofrecen servicios de distribución de libros a través de Internet, ha llevado a numerosos editores a adoptar una política de achicamiento de stocks. Entre las principales empresas de POD de América Latina podemos mencionar <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.graficabandeirantes.com.br/">Bandeirantes</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.singulardigital.com.br/">Singular</a> (Brasil), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.bibliografika.com/">Bibliografika</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.docuprint.com/">Docuprint</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.imprentadorrego.com.ar/">Dorrego</a> (Argentina) y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.publidisa.com/">Publidisa</a> (México).<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf. <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.cerlalc.org/secciones/libro_desarrollo/Boletin_9.pdf">Percepción sobre el clima empresarial editorial y tendencias a corto plazo &#8211; Boletín 9</a></em>, CERLALC, octubre de 2010, p. 8.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Publidisa, Publicaciones Digitales S.A., es una empresa española fundada en el año 2000, pionera en el mercado del libro electrónico e impreso bajo demanda. En 2005 se asoció con Bibliografika de Argentina y también abrió una planta en México.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Una nueva ola de tiendas virtuales</title>
		<link>https://etude.alliance-lab.org/archives/106?lang=es</link>
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		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 15:32:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Al mismo tiempo, numerosas librerías tradicionales han encontrado fórmulas exitosas para vender libros papel vía web,[1] tal vez como consecuencia de la mayor propensión de los consumidores a comprar online, con Brasil liderando las estadísticas.[2] Pero es quizás la incorporación de libros electrónicos en los catálogos de estas tiendas lo que marca una diferencia respecto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Al mismo tiempo, numerosas librerías tradicionales han encontrado fórmulas exitosas para vender libros papel vía web,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> tal vez como consecuencia de la mayor propensión de los consumidores a comprar online, con Brasil liderando las estadísticas.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> Pero es quizás la incorporación de libros electrónicos en los catálogos de estas tiendas lo que marca una diferencia respecto de años anteriores. Así, librerías como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.livrariasaraiva.com.br/">Saraiva</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.livrariacultura.com.br/">Cultura</a> (Brasil), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.libreriapaidos.com/">Paidós</a> (Argentina), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.gandhi.com.mx/">Gandhi</a> (México), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.sophosenlinea.com/">Sophos</a> (Guatemala) y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.lalibreriadelau.com/catalog/">Librería de la U</a> (Colombia) entre muchas otras, comercializan fondos de decenas de miles de e-books en español, portugués e inglés, a través de sus portales.</p>
<p>También han surgido librerías digitales puras, es decir tiendas que sólo venden libros electrónicos: es el caso de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.gatosabido.com.br/">Gato Sabido</a> (Brasil) y de la reciente <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.biblits.com/">Biblits</a> (México). Gato Sabido abrió a fines de 2009; comenzó con 400 títulos en portugués y ha trabajado incesantemente para aumentar su catálogo. Estableció una alianza con la compañía británica Interead para ofrecer más de 100.000 títulos en inglés y comercializar el e-reader Cool-er. Luego de que Interead quebrara a mediados de 2010, el economista Carlos Eduardo Ernanny, fundador de Gato Sabido, dejó en claro que su empresa seguiría esforzándose en encontrar nuevos proveedores de contenidos.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> Los textos de Gato Sabido se venden con DRM de Adobe.</p>
<p>Biblits, la primera librería digital nativa de México, aparecerá en Internet en febrero de 2011 –al menos así lo anuncian Manuel Dávila, Eduardo Ávalos y Feli Dávalos, sus fundadores.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> Esta tienda no utilizará DRM, tal como explica Dávila:</p>
<blockquote><p>Nosotros estamos en contra de los candados digitales. En Biblits, cuando tú compras un libro compras también la posesión. Es tu ejemplar y puedes compartirlo con quien quieras el número de veces que quieras. Es más, si lo pierdes el sitio de Biblits te da una copia de resguardo.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a></p></blockquote>
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<hr size="1" />
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Un 35% de las librerías encuestadas en el informe del CERLALC <em>Percepción sobre el clima empresarial editorial – 2010 (CERLALC)</em> declaró vender libros impresos a través de Internet.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Según el Estudio de comercio electrónico en América Latina, elaborado por la consultora <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.americaeconomia.com/">AméricaEconomía</a> en junio de 2010, Brasil representa cerca del 61% de todo el e-commerce minorista latinoamericano. El gigante sudamericano cuenta también con los mejores sistemas de correo postal. Cf. América Economía Intelligence: <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://especiales.americaeconomia.com/2010/comercio_electronico/files/Estudio_comercio_electronico_LA.pdf">La fuerza del e-commerce</a></em>, junio de 2010, pp. 6-7.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.publishnews.com.br/telas/noticias/detalhes.aspx?id=58896">“Cool-er à venda por mais um tempo”</a>, <em>PublishNews</em>, 19 de julio de 2010.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Cf. Briseño, Karla: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.clarinveracruzano.com/biblits-llegaron-los-libros-digitales-en-espanol">“Biblits: llegaron los libros digitales en español”</a>, <em>Clarín Veracruzano</em>, 24 de noviembre de 2010.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Ibidem.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
]]></content:encoded>
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		<title>Grandes agregadores</title>
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		<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 16:00:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Resulta interesante observar que la mayor parte de los e-books vendidos por las tiendas latinoamericanas proceden de agregadores externos, en particular de España, EEUU e Inglaterra. En los países de habla hispana, las principales librerías virtuales consiguen sus fondos gracias a Publidisa (España), que cuenta con más de 20.000 títulos en catálogo.[1] En general, la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Resulta interesante observar que la mayor parte de los e-books vendidos por las tiendas latinoamericanas proceden de agregadores externos, en particular de España, EEUU e Inglaterra. En los países de habla hispana, las principales librerías virtuales consiguen sus fondos gracias a Publidisa (España), que cuenta con más de 20.000 títulos en catálogo.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> En general, la desproporción entre contenidos locales e importados es considerable, hecho que ha suscitado encendidos debates. En primer lugar, numerosos lectores se quejan del poco interés que presentan para ellos los e-books disponibles. Por otra parte, el elevado precio de las obras, originalmente en euros, dólares o libras, inhibe cualquier deseo de compra.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p>
<p>Entre las pocas iniciativas locales de agregación debemos mencionar a <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="https://xeriph.com.br/">Xeriph</a>, empresa también fundada por Carlos Eduardo Ernanny, de Gato Sabido. Los fondos invertidos en el proyecto son 100% brasileños, aunque la plataforma cuenta con numerosos proveedores externos: el soporte técnico, por ejemplo, se realiza en la India. Al igual que los libros vendidos por Gato Sabido, los fondos distribuidos por Xeriph se comercializan con DRM de Adobe, al precio establecido por el editor. De todos modos, Ernanny exhorta a los editores locales a adaptar sus modelos de negocio a los nuevos tiempos, para evitar el mismo problema de sobreprecio que hallamos en las plataformas internacionales:</p>
<blockquote><p>En este momento, las editoriales intentan trabajar con los márgenes de un mercado condenado a la extinción. El modelo debe ser repensado y confrontado. Ignorar estas mutaciones o no escuchar al consumidor es un suicidio institucional.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Otra plataforma, también brasileña, es Distribuidora de Livros Digitais (DLD), de reciente creación. Se trata de una iniciativa originalmente desarrollada por Objetiva, Record y Sextante, a las que luego se sumaron Planeta, Moderna y Rocco. Estas editoriales representan el 50% de la edición tradicional de Brasil.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> Siguiendo el modelo de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.libranda.com/">Libranda</a> (España) y con una inversión proyectada de más de 1 millón de dólares, DLD sólo abastecerá a librerías<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a> y apunta a ocupar un lugar preponderante en el mercado del libro digital brasileño. Vale la pena notar que la política de precios alentada por DLD es inversa a la de Xeriph, tal como se desprende de declaraciones de Sergio Machado, presidente del grupo Record:</p>
<blockquote><p>Las librerías, sobre todo las nacionales, estaban muy preocupadas por la amenaza de Amazon. Una de nuestras prioridades es evitar que haya canibalización de precios en Brasil, por medio de la competencia desleal.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-6" id="refmark-6">[6]</a></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que parece derivarse de esta crítica contra la “canibalización” es que DLD buscará impedir que los precios de los e-books se desplomen. Claro que la única forma de lograr este resultado sería o bien mediante una ley de precio fijo para el e-book o bien a través de convenios de exclusividad, de modo que un editor no entregue sus archivos a más de un distribuidor, al igual que ocurre hoy con Libranda en España. Habrá que ver entonces cuál de los dos modelos de negocio y de precios predominará: si el de DLD –precios regulados, sin competencia– o el de Xeriph –precios adaptados a las demandas de los lectores, que exigen e-books más económicos.</p>
<p>Con respecto a los formatos, los e-books producidos por editores latinoamericanos se distribuyen generalmente en PDF, y tan sólo una pequeña porción se comercializa en ePub.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-7" id="refmark-7">[7]</a> Este hecho puede explicarse por la relativa facilidad de exportar un libro a PDF, a partir de los programas de maquetación más utilizados en la región (InDesign y, en menor medida, QuarkXPress). Pocos editores cuentan hoy con el <em>know-how</em> necesario para convertir sus libros a ePub, motivo por el cual se ven obligados a tercerizar ese servicio en diferentes proveedores, a un costo que oscila entre los 50 y los 100 dólares por título.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-8" id="refmark-8">[8]</a> De modo que, mientras las ventas no justifiquen un cambio de estrategia, la mayor parte de los editores continuará produciendo sus e-books en PDF.</p>
<div>
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</div>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf. <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.publidisa.com/conexion/Octubre-2010.html">Conexión Publidisa</a></em>, octubre de 2010.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">En un artículo aparecido en <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://publishingperspectives.com/">Publishing Perspectives</a>, </em>la editora argentina Julieta Lionetti describe este fenómeno a través de un ejemplo contundente: esas grandes bases de ebooks en las que no figuran títulos locales obligan a los lectores a conformarse con textos como el <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.musimundo.com/producto-4799900091685%7EAuxiliar-Administrativo-del-Ayuntamiento-de-Torrejon-de-Ardoz.aspx">Auxiliar Administrativo del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz</a></em>, que a febrero de 2011 se vende a casi 15 dólares. Cf. Lionetti, Julieta: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://publishingperspectives.com/2010/10/in-argentina-e-books-are-sexy-but-you-cant-find-them-anywhere">“In Argentina, E-books Are Sexy! (But You Can’t Find Them Anywhere)”</a>, <em>Publishing Perspectives</em>, 15 de octubre de 2010.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. Gugelmin, Felipe: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.baixaki.com.br/tecnologia/6741-por-que-livros-digitais-ainda-sao-tao-caros-.htm#ixzz1DDIa8nRJ">“Por que livros digitais ainda são tão caros?”</a>, <em>Baixaki</em>, 26 de noviembre de 2010.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Cf. Abos, Marcia: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://oglobo.globo.com/cultura/mat/2010/06/14/cinco-das-maiores-editoras-do-pais-assinam-contrato-para-distribuidora-de-livros-digitais-916876915.asp">“Cinco das maiores editoras do país assinam contrato para a Distribuidora de Livros Digitais”</a>, <em>O Globo</em>, 14 de junio de 2010.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Es decir, trabajará estrictamente bajo un modelo B2B.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-6" class="fn-text">Cf. Victor, Fabio: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www1.folha.uol.com.br/ilustrada/747540-nova-distribuidora-de-livros-digitais-planeja-investir-r-2-milhoes-ate-2011.shtml">“Nova distribuidora de livros digitais planeja investir R$ 2 milhões até 2011”</a>, <em>Folha</em>, 9 de junio de 2010.<a href="#refmark-6">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-7" class="fn-text">Según Richard Uribe Schroeder y Sandra Villamizar Mantilla, “al indagar respecto a la penetración de los libros digitales en las editoriales iberoamericanas, 25% de las empresas entrevistadas están publicando en formato digital. El formato más usual en esta modalidad es el PDF, utilizado por 68% de las editoriales; por su parte, el formato e-pub fue utilizado por 18% de las empresas”. Cf. <em>CERLALC</em>, op. cit., octubre de 2010, p.11.<a href="#refmark-7">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-8" class="fn-text">Los mismos agregadores suelen ofrecer este tipo de servicios.<a href="#refmark-8">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Dispositivos y aplicaciones</title>
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		<pubDate>Sat, 06 Feb 2010 16:04:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Hasta hoy, los e-readers no se han masificado ni mucho menos, debido a varios factores. El más importante es sin duda el elevado precio de estos dispositivos colocados en destino, en el caso de los importados: en Argentina o Colombia, un Kindle comprado a 139 dólares a través de Amazon puede terminar costando más del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hasta hoy, los e-readers no se han masificado ni mucho menos, debido a varios factores. El más importante es sin duda el elevado precio de estos dispositivos colocados en destino, en el caso de los importados: en Argentina o Colombia, un Kindle comprado a 139 dólares a través de Amazon puede terminar costando más del doble de esa suma, debido a los gastos de envío y de aduana. Por otra parte, un dispositivo como el Papyre<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> se vende en Buenos Aires a un precio que oscila, según el modelo, entre los 300 y los 600 dólares; si tenemos en cuenta que el salario promedio argentino se encuentra dentro de esa misma franja,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> podremos concluir que a los precios actuales, los e-readers importados difícilmente podrán popularizarse.</p>
<p>Otros <em>gadgets</em> como el iPad de Apple resultan por el momento tan onerosos que  terminan pasando por productos de lujos, más pensados para entretenimiento de la clase acomodada (cuyos patrones de consumos son comparables a los de EEUU o Europa), que para utilidad del gran público. Con todo, algunos emprendedores como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://tapps.com.br/">Tapps</a> (Brasil), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://moebiuseditora.com/">Moebius</a> (Argentina) y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.thecrabgroup.com/main/Welcome.html">The Crab Group</a> (México) ya han comenzado a desarrollar contenidos ideados para este modelo de tabletas. El e-book <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://itunes.apple.com/us/app/rapunzel-tangled/id386881510?mt=8">Rapunzel</a> </em>fue diseñado por Tapps como aplicación para el iPad: los lectores pueden contribuir a que el protagonista de la historia no se caiga de una torre, entre otras posibilidades de interactividad. Moebius, por su parte, es un sello de comics creado en 2008 que junto a la empresa de aplicaciones <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.moosgo.com/">Moosgo</a> ha realizado una versión iPad del <em>Quijote de la Mancha</em>. Por último, la compañía The Crab Group ha desarrollado diversos iBooks, entre los cuales sobresalen <em>El manuscrito Borges, </em>de Alejandro Vaccaro<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> y <em>La tregua, </em>de Mario Benedetti.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a></p>
<p>Si, como explicábamos, el dispositivo de Apple es hoy un bien de lujo en América Latina, al menos puede utilizarse como plataforma comercial hacia el exterior, tal como señala Cristián Parodi, director de Moosgo:</p>
<blockquote><p>La distribución digital de contenidos a través de estos equipos permite el acceso a otros mercados que antes resultaban inabordables por los altos costos y las regulaciones existentes. Hoy, gracias a iTunes y otras plataformas online, es posible producir contenidos en Argentina y venderlos en todo el mundo.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Además de los dispositivos importados, ya existen otros diseñados en América Latina, que en la actualidad pueden resultar incluso más caros que los extranjeros, por la falta de economías de escala y porque buena parte de los componentes electrónicos también provienen del exterior. Habrá que ver qué ocurre en el futuro si la demanda interna se masifica y los e-readers comienzan a fabricarse totalmente <em>in situ</em>. En este campo, es también Brasil el claro protagonista. El dispositivo Alfa, creado por el grupo tecnológico <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.positivoinformatica.com.br/">Positivo</a>,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-6" id="refmark-6">[6]</a> cuenta con WiFi, pantalla táctil, 2GB de memoria y puede comprarse en Livraria Cultura a aproximadamente 480 dólares. Por otra parte, el Leitor D, de la empresa <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.mixtecnologia.com.br/">Mix</a>, fue lanzado a mediados de 2010; lleva teclado analógico y se consigue a través de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.leitord.com.br/como_comprar.php">una página dedicada</a>, a 410 dólares. Mix, empresa especializada en software, ha desarrollado numerosas aplicaciones educativas que estarán disponibles en la próxima versión del dispositivo.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-7" id="refmark-7">[7]</a></p>
<div>
<hr size="1" />
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<p>&nbsp;</p>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Producido por <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://grammata.es/">Grammata</a>, empresa española.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Según datos de la consultora Marco Marketing, el salario promedio en Argentina es de 483 dólares. Cf. Crettaz, José: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1331188">“Hacen falta 13,4 sueldos promedio para alcanzar el ‘hogar digital’”</a>, <em>La Nación</em>, 6 de diciembre de 2010.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.itunes.com/apps/elmanuscritoborges">http://www.itunes.com/apps/elmanuscritoborges</a>.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Cf. <a title="http://www.itunes.com/apps/latregua" target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.itunes.com/apps/latregua">http://www.itunes.com/apps/latregua</a>.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2010/04/09/_-02177314.htm">“Publican el Quijote en versión comic para iPad”</a>, <em>Ñ</em>, 9 de abril de 2010.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-6" class="fn-text">Se trata del mayor productor de computadoras de Brasil. Sólo en el tercer trimestre de 2010 facturó 400 millones de dólares y ya ha comenzado su expansión hacia Argentina y Uruguay. Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.mzweb.com.br/positivo/web/arquivos/Positivo_Release_3T10_eng.pdf">“Positivo Informatica reports EBITDA of R$142.0 million in 9M10, 27.7% up year-on-year”</a>, <em>Positivo Informatica Press Release</em>, 11 de noviembre de 2010.<a href="#refmark-6">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-7" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.leitord.com.br/ferramentas.php">“Mix Leitor -d”</a>.<a href="#refmark-7">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Editoriales digitales</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Feb 2010 16:06:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[El ritmo acelerado de las novedades en el ámbito electrónico ha estimulado el crecimiento de editoriales digitales nativas, es decir, sellos pensados directamente desde la web. El perfil de estos emprendimientos es sumamente diverso. En primer lugar encontramos sellos de auto-edición cuyas obras se distribuyen en formato papel (POD) y/o electrónico, como ocurre con Autores [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El ritmo acelerado de las novedades en el ámbito electrónico ha estimulado el crecimiento de editoriales digitales nativas, es decir, sellos pensados directamente desde la web. El perfil de estos emprendimientos es sumamente diverso. En primer lugar encontramos sellos de auto-edición cuyas obras se distribuyen en formato papel (POD) y/o electrónico, como ocurre con <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.autoresdeargentina.com/">Autores de Argentina</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.liibook.com/">Liibook</a> (Argentina), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kindlebook.com.br/">KindleBookBr</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.mitodesign.com/">Mito</a> (Brasil), entre muchos otros. Recientemente se ha instalado en Argentina la empresa española <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.bubok.com.ar/">Bubok</a>, hecho que anticipa una ceñida competencia en el mercado de las ediciones de autor.</p>
<p>También existen sellos digitales (POD y libros electrónicos) de perfil literario, tales como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.elfindelanoche.com.ar/">El fin de la noche</a> y Blatt&amp;Ríos<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> (Argentina), o académico, como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://editorialteseo.com/">Teseo</a> (Argentina) e ITESM<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> (México). El modelo de negocio de estas editoriales se orienta generalmente a las ventas institucionales y al Long Tail.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p>
<p>Existen también sellos digitales que apuestan al<em> open access</em> y a las licencias <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://creativecommons.org/">Creative Commons</a>, y que se nutren de aportes de sponsors y donaciones. Un caso destacado es <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://leerlibroslibres.com.ar/">LeerLibrosLibres</a> (Argentina). Este sitio, dirigida por el diseñador Mario Spina, reúne obras sobre arte y cultura que se descargan gratuitamente, en formato PDF. La plataforma ha sido construida en su totalidad con software libre.</p>
<p>Vale la pena destacar también los emprendimientos que experimentan con realidad aumentada, como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.manoescrita.com/">Manoescrita</a> (Argentina). Este sello vende libros impresos pero reforzados con contenidos multimedia disponibles en la web. Es así como al colocar el libro frente a la cámara de la computadora, de las páginas del flautista de Hamelin que se reflejan en la pantalla surgen textos, animaciones y melodías. María Laura Caruso, directora de Manoescrita, explica:</p>
<blockquote><p>Queríamos crear un espacio editorial diferente, que diera respuestas a algunas de las dicotomías del mundo editorial. Por ejemplo, la relación entre los libros y nuevas tecnologías.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a></p></blockquote>
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<p>&nbsp;</p>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf. Tabarovsky, Damián: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.perfil.com/contenidos/2010/09/26/noticia_0008.html">“Novedades editoriales”</a>, <em>Perfil</em>, 26 de septiembre de 2010.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.itesm.mx/cronicaintercampus/no_114/academica.html">“Serán 105 los ‘e-Books’ que publicará la Editorial Digital en 2011”</a>, <em>Crónica intercampus</em>, 14 de enero de 2011.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.buchmesse.de/en/anniversary/history/01815">“Print-on-demand with extras”</a>, <em>Frankfurt Book Fair</em>.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Cf. Boullosa, Cecilia, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2010/08/05/_-02206898.htm">“La realidad aumentada renueva los clásicos”</a>, <em>Ñ</em>, 5 de agosto de 2010.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Teléfonos móviles y micro-relatos</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Feb 2010 16:09:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Con respecto a los teléfonos móviles, hasta el momento no han surgido en América Latina proyectos de edición que hayan tenido un impacto comparable a aquellos que encontramos en África subsahariana, tal vez porque entre los usuarios latinoamericanos la penetración de Internet es más elevada que entre los africanos, lo que hace que los experimentos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Con respecto a los teléfonos móviles, hasta el momento no han surgido en América Latina proyectos de edición que hayan tenido un impacto comparable a <a href="https://etude.alliance-lab.org/archives/190?lang=es" target="_blank">aquellos que encontramos en África subsahariana</a>, tal vez porque entre los usuarios latinoamericanos la penetración de Internet es más elevada que entre los africanos, lo que hace que los experimentos más innovadores se vuelquen directamente a la web. Algunas operadoras de celulares de la región han incursionado, de un modo u otro, en la distribución de ficción breve o audiolibros, como puede verse en ciertas tiendas de aplicaciones de Movistar,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> pero su difusión ha sido limitada.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p>
<p>Con todo, existe una actividad interesante en portales web informales de textos hiperbreves, pensados como SMS. Un caso es <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://cuentospulgares.blogspot.com/">Cuentos Pulgares</a> (Argentina), proyecto de escritura colectiva que propone la creación de micro-relatos. Augusto Jacquier, uno de los promotores de la iniciativa, explica:</p>
<blockquote><p>Mientras esperaba que me dieran turno para sacarme el carnet de conducir, una amiga me mandó unos <em>haikus</em>. Y mientras estaba ahí surgió algo que se me ocurrió de manera narrativa,  y escribí un cuento de 160 caracteres, que es el límite de cualquier mensaje estándar de un teléfono celular (&#8230;). El desafío es generar algo con lo que se tiene. A partir de las nuevas tecnologías, como el teléfono celular, se generan nuevas prácticas que tienen una potencialidad infinita.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p></blockquote>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
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<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf., por ejemplo, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://66.231.255.98/web/category.jsp?cname=viajes_libros">http://66.231.255.98/web/category.jsp?cname=viajes_libros</a>.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">A medida que el viraje a digital se consolide, es de esperar que las grandes operadoras de teléfonos móviles inauguren sus propias tiendas de ebooks, tanto para celulares como para otros dispositivos, apoyándose en su inmensa cantidad de usuarios y en sus flexibles plataformas de pago.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. Ballan, Paulo: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.unr.edu.ar/noticia/2663/cuentos-pulgares-un-vinculo-entre-las-tecnologias-moviles-y-la-creacion-artistica">“Cuentos pulgares: un vínculo entre las tecnologías móviles y la creación artística”</a>, <em>Universidad Nacional de Rosario</em>, 13 de junio de 2010.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
</ol>
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		<title>Lectura y escritura online</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Feb 2010 16:20:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Internet aloja actualmente una parte considerable de la vitalidad literaria de América Latina. La web se ha transformado en un escenario privilegiado de creación y difusión, gracias a herramientas gratuitas del estilo de WordPress, Issuu y Blogspot. Son innumerables las revistas online y los blogs literarios que, como Moleskine Literario (Perú), Ficción Breve (Venezuela), Boca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Internet aloja actualmente una parte considerable de la vitalidad literaria de América Latina. La web se ha transformado en un escenario privilegiado de creación y difusión, gracias a herramientas gratuitas del estilo de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://wordpress.org/">WordPress</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://issuu.com/">Issuu</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.blogger.com/">Blogspot</a>. Son innumerables las revistas online y los blogs literarios que, como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://ivanthays.com.pe/">Moleskine Literario</a> (Perú), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ficcionbreve.org/">Ficción Breve</a> (Venezuela), <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.bocadesapo.com.ar/">Boca de Sapo</a> (Argentina) o <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://cuatrocuentos.wordpress.com/">CuatroCuentos</a> (varios países) marcan un rumbo y se convierten en una de las fuentes más fecundas de la narrativa y poesía latinoamericanas actuales. Carolina Sborovsky, escritora y editora en <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://elfindelanoche.com.ar/" target="_blank">El fin de la noche</a>, considera que la web, con su enorme plasticidad, representa un estímulo clave para la literatura de la región:</p>
<blockquote><p>Para la literatura latinoamericana –para todos sus actores implicados–, el pasaje a la plataforma online trae grandes ventajas en cuanto a facilidad de circulación, distribución y visibilidad. Su alcance y posibilidades viran hacia lo universal y lo que no envejece, que es de lo que se ocupa la literatura. Por otro lado, dentro de América Latina el soporte digital permite a los lectores “nativos” reencontrarse con textos en su propio registro sin tener que pasar por la valla de la publicación ibérica. Dicho simplemente: los lectores argentinos, por ejemplo, podemos leer a cualquier uruguayo o chileno que publique su obra online, ya sin tener que esperar que un sello español o casa de edición trasnacional elija para su catálogo a ese chileno o uruguayo y luego lo distribuya. Digamos que ése es un paso hacia lo específico: las modulaciones regionales, elecciones léxicas propias de una comunidad en un cierto momento (captadas y dadas a leer casi en simultáneo), sus giros y afectaciones. En ese sentido, la literatura online tiene gran potencia documental y vira, dentro del vasto mundo de lo digital, hacia el detalle y lo idiosincrático, que es, también, de lo que se ocupa la literatura.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></p></blockquote>
<p>En cuanto a la producción académica, existe también una decidida tendencia a llevar a la web los contenidos desarrollados por las universidades e institutos de investigación locales.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> Estos repositorios apuntan a satisfacer las necesidades bibliográficas de una región que no siempre puede darse el lujo de pagar suscripciones de miles de dólares para acceder a textos especializados. Si las bibliotecas académicas virtuales permiten a los investigadores y estudiantes consultar diversos materiales con Creative Commons<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> o licencias similares, muchos han decidido ir más allá y crear repositorios gratuitos de obras que están incluso bajo protección de copyright, lo cual ha suscitado acalorados debates y ha derivado incluso en procesos legales; uno de ellos ha sido el juicio contra Horacio Potel, un profesor argentino de filosofía que ya desde principios de la década de 2000 subía a la web libros de Derrida y Heidegger.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> Luego de una encendida polémica en medios gráficos<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a> y digitales,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-6" id="refmark-6">[6]</a> la ofensiva legal, motorizada originalmente por la <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://editores.org.ar/">Cámara Argentina del Libro</a>, cayó en punto muerto, pues el Ministerio Público Fiscal terminó sobreseyendo a Potel en noviembre de 2009. Resulta interesante observar que si bien el juicio no prosperó, tampoco hubo novedades destacables en la legislación, de modo que el escenario continúa indefinido. En cualquier caso, es evidente que en América Latina existe una tensión entre por un lado el modelo tradicional de oferta (edición basada en el copyright tradicional y en la venta de copias impresas) y por el otro una ávida demanda de contenidos digitales. Será muy difícil para los editores tradicionales frenar la ola de digitalización masiva, <a href="https://etude.alliance-lab.org/archives/277?lang=es" target="_blank">pues así como veremos en el caso ruso</a>, muchas de las bibliotecas virtuales no autorizadas se encuentran en el exterior o forman parte de redes sociales cerradas. Un experto digitalizador (anónimo) declaró recientemente al diario <em>Página/12</em> (Argentina):</p>
<blockquote><p>La circulación en la red es más compleja que con las imprentas. Es incontrolable e imparable. Vos subiste un libro de Sartre y al mes está en miles de discos rígidos alrededor del planeta. (&#8230;) Se digitaliza más lo que se vende masivamente, como pasa con la música. Hubo usuarios que venían y nos decían ‘¡digitalicen El Código Da Vinci!, ¡tengo el derecho de leer a Dan Brown!’. Hasta que decidimos no aceptar pedidos en la lista; y que si era un libro de ficción, se esperaría un año para que circulara. Con eso logramos que se fueran los que te pedían hoy un libro que había salido ayer.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-7" id="refmark-7">[7]</a></p></blockquote>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
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<li id="footnote-1" class="fn-text">Entrevista personal, febrero de 2011.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Una lista detallada de las bibliotecas académicas de un campo como ciencias sociales puede hallarse aquí: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://sala.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library">http://sala.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library</a>.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Un ejemplo es el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://bibdigital.epn.edu.ec/">Repositorio Digital de la Escuela Politécnica</a> de Ecuador.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Es decir, textos que aún se hallaban en dominio privado.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Cf. García, Facundo: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-13662-2009-04-26.html">“El conocimiento no es una mercancía”</a>, <em>Página 12</em>, 26 de abril de 2009.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-6" class="fn-text">El grupo de Facebook <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.facebook.com/#%21/group.php?gid=69836927743">“Contra la desaparición de Heideggeriana.com y Derrideana.com”</a> contó con el apoyo de miles de internautas.<a href="#refmark-6">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-7" class="fn-text">Cf. García, Facundo: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-20565-2011-01-23.html">“Hay esperanza de gozar un acceso franco a la cultura”</a>, <em>Página/12</em>, 23 de enero de 2011.<a href="#refmark-7">&crarr;</a></li>
</ol>
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		<title>La edición tradicional frente a lo digital. Entre el peligro y la oportunidad</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 16:26:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[El punto anterior puede ayudar a explicar la actitud de una buena parte de los editores y libreros latinoamericanos frente a la era digital. La piratería constituye probablemente la mayor inquietud: nadie quiere sufrir el mismo destino que las discográficas. Sin embargo, la edición papel muestra sus limitaciones y tarde o temprano los editores tendrán [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El punto anterior puede ayudar a explicar la actitud de una buena parte de los editores y libreros latinoamericanos frente a la era digital. La piratería constituye probablemente la mayor inquietud: nadie quiere sufrir el mismo destino que las discográficas. Sin embargo, la edición papel muestra sus limitaciones y tarde o temprano los editores tendrán que experimentar con los nuevos formatos.</p>
<p>Leandro Donozo, director del prestigioso sello independiente <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://gourmetmusicalediciones.wordpress.com/">Gourmet Musical</a> (Argentina), explica el peso que adquiere la piratería en su decisión de no incursionar en la venta de libros electrónicos:</p>
<blockquote><p>La principal razón por la que no publico libros electrónicos es la piratería. Me resisto a liberar una copia, a liberar mi <em>master:</em> cuando libero un PDF normal, ése es mi <em>master</em>; no hay diferencia entre el archivo que yo mando a la imprenta y el archivo que libero. Y no quiero liberar eso porque sé que en cuanto lo haga, al menos 100 personas que podrían comprar el libro ya no lo comprarán, porque preferirán descargárselo; ni siquiera lo comprarían si estuviera más barato. Y no encuentro a nadie que me dé un fundamento técnico de por qué lo que con el mp3 no funcionó sí va a funcionar con el libro electrónico. Falta encontrar una ecuación, y para mí ése es el principal obstáculo. No tengo la solución comercial y no sé si alguien la tiene.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></p></blockquote>
<p>Para una porción importante de los editores latinoamericanos, la era electrónica –y la posibilidad de que los textos terminen copiados <em>ad infinitum</em>– asume la forma de amenaza contra el negocio mismo del libro. Y aquí opera una suerte de profecía auto-cumplida que podría intensificarse en los próximos años: como el temor aleja a los editores de la opción digital, son pocos los contenidos disponibles en formato electrónico y por lo tanto serán mayores las probabilidades de que los textos resulten digitalizados masivamente, sin autorización.</p>
<p>Con todo, hay que recordar que la piratería no es un reto privativo de lo digital: la última encuesta de CERLALC indica que la reprografía ilegal –por ejemplo, las fotocopias– y la piratería en papel son aún 2 de los grandes obstáculos que afectan a la edición local; estos sistemas de copiado no autorizados están presentes en la industria desde hace muchísimos años. Por otra parte, es interesante observar que los 2 desafíos que según los profesionales encuestados por CERLALC encabezan la lista –por encima de la piratería– no sólo no son consecuencia de la era electrónica, sino que podrían incluso mitigarse gracias a la incorporación de nuevas tecnologías en la cadena del libro. Nos referimos a:</p>
<ol>
<li>los cambios en las      variables macroeconómicas;</li>
<li>la baja demanda.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></li>
</ol>
<p>Sin entrar en detalles, respecto del primer punto, cabe suponer que un sistema de edición menos dependiente del insumo papel permitiría a los editores sobrellevar mejor un contexto de inflación, devaluación o inestabilidad económica en general. En cuanto al segundo aspecto, la creciente sed de contenidos digitales manifestada por los lectores latinoamericanos constituye un indicio de que la demanda de libros no está disminuyendo, sino que ha mutado y reclama otros formatos y nuevos soportes. Si la industria editorial encontrara la forma de aprovechar estos cambios, las ventajas serían considerables, tal como añade Donozo:</p>
<blockquote><p>En mi caso, publico libros muy específicos, libros de música, donde el libro electrónico me ofrece mejores posibilidades que el libro en papel. Por ejemplo, a veces tengo que hacer libros con más páginas de las que puedo imprimir, porque me costarían carísimo. Además, en ocasiones hay que incluir materiales que no son de texto –ilustraciones, ejemplos musicales, partituras, sonido, video, referencias, hipervínculos, bibliografías, hipervínculos internos, índices onomásticos con referencias internas– y allí el libro electrónico puede ser mucho más eficiente. A la vez, quiero publicar más títulos de los que puedo imprimir. De modo que si pudiera hacer libros más interesantes, más baratos de producir, pero poder producir más títulos, vendiendo menos ejemplares y en un mercado como la música donde el sonido le da una nueva dimensión importantísima al libro, eso para mí sería una gran mejora.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p></blockquote>
<p>En este contexto, es interesante observar que en un país devastado como Haití, donde la edición papel padece enormes restricciones, los editores locales no dudan en identificar las grandes oportunidades que podrían derivarse de las nuevas tecnologías. Rodney Saint-Eloi, director del sello <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.memoiredencrier.com/">Mémoire d’encrier</a>, sugiere:</p>
<blockquote><p>En Haití existe una gran tradición literaria; el problema es la segregación de clases. La literatura permanece ligada a la noción de clase social. A las personas que comen, que van a la escuela, que se visten, que viajan&#8230; Es la distinción social. (&#8230;) El papel existe pero no está popularizado, democratizado. Lo digital permitirá ampliar la esfera de ciudadanía.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a></p></blockquote>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
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<li id="footnote-1" class="fn-text">Entrevista personal, febrero de 2011.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. <em>CERLALC</em>, op. cit., octubre de 2010, p. 7 y ss.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Entrevista personal, citado <em>supra</em>.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Entrevista personal, diciembre de 2010.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
</ol>
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		<title>Desafíos y propuestas: digitalización, formación y vinculación profesional</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Feb 2010 16:28:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[Si nuestra visión es correcta, la tecnología digital podría significar para los profesionales latinoamericanos un paso positivo, pues estas herramientas, utilizadas adecuadamente, ayudarían a potenciar las fortalezas y a mitigar las debilidades de la edición actual. Sin embargo, un eventual proceso de reingeniería digital del sector exigirá un considerable esfuerzo. En primer lugar, los profesionales [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si nuestra visión es correcta, la tecnología digital podría significar para los profesionales latinoamericanos un paso positivo, pues estas herramientas, utilizadas adecuadamente, ayudarían a potenciar las fortalezas y a mitigar las debilidades de la edición actual. Sin embargo, un eventual proceso de reingeniería digital del sector exigirá un considerable esfuerzo.</p>
<p>En primer lugar, los profesionales que busquen distribuir sus títulos en alguna de las modalidades digitales antes descritas deberán contar con todo su fondo convertido a formato electrónico. Entre los sellos de más años, en particular en el caso de los jugadores medianos y pequeños, la porción de títulos digitalizados es relativamente pequeña. Al presente existen muy pocas ayudas para el escaneo de fondos históricos, al contrario de lo que ocurre por ejemplo en Francia.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> Aquí se justificaría entonces presentar informes a diferentes autoridades locales –ministerios de Educación, Cultura, Producción– a fin de conseguir apoyo para iniciativas de digitalización.</p>
<p>Por otro lado –tal como reconoció el 77% de nuestros encuestados latinoamericanos–, será indispensable poner en marcha actividades de capacitación que contribuyan a actualizar los métodos de trabajo de los sellos pequeños y medianos. Por ejemplo, la encuesta revela que los editores emplean muy pocas variantes de software por fuera de Microsoft Office y Adobe InDesign, y la utilización de herramientas personalizadas es casi nula. Otra dificultad se vincula con los insuficientes conocimientos jurídicos de los editores respecto de lo digital. Un caso típico surge en los contratos de derecho de autor. Son muy pocos los sellos medianos y pequeños que han modificado sus modelos de contrato a fin de comercializar sus obras en formato electrónico; lo que es peor, algunos han incluso comenzado a vender copias digitales sin haber firmado ningún <em>addendum</em> <em>ad hoc </em>con los autores, bajo la errada convicción de que cláusulas como “la obra podrá ser publicada en formato papel y en cualquier formato futuro” les otorga la facultad de hacer tal cosa con las versiones electrónicas. Como advierte <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.monicaherrero.com.ar/">Mónica Herrero</a>, especialista en derecho de autor (Argentina y Brasil):</p>
<blockquote><p>Muchas editoriales suelen incluir aquella leyenda del formato futuro, pero eso no sirve porque los derechos de autor se interpretan en forma restrictiva, es decir, si no está bien explicitado qué se cede, la interpretación será siempre (en caso de conflicto) a favor del autor, que es la parte que se considera más vulnerable.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p></blockquote>
<p>En otras ocasiones, los editores se sienten desconcertados con los contratos demasiado exigentes de ciertos agregadores digitales; en efecto, un editor puede estar acostumbrado a firmar convenios de exclusividad con distribuidores territoriales para sus libros en papel, pero el mismo proceder resulta muy arriesgado en el caso de la comercialización electrónica. Así, sería recomendable agregar en las actividades de capacitación temas relacionados con la nueva cadena del libro y sus modelos de negocio –muchos de ellos aún por inventarse. <a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p>
<p>Estas iniciativas de actualización profesional deberían estar diseñadas en función de los actores locales y para ello se necesitaría el compromiso de instituciones que hoy operan en la región. Ya se han llevado adelante algunas experiencias interesantes en este sentido, como el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.congressodolivrodigital.com.br/">Congresso do Livro Digital</a> (San Pablo, marzo de 2010), la Tercera Conferencia Editorial, organizada por <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://opcionlibros.blogspot.com/">Opción Libros</a> (Buenos Aires, septiembre de 2010) y la <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://muestrayencuentrodellibrodigital.net/">Primera Muestra Internacional del Libro digital</a> (Bogotá, agosto de 2010).</p>
<p>Para no permanecer en un terreno puramente abstracto, las propuestas de formación tendrían que complementarse con actividades de vinculación profesional y comercial. Las ferias del libro pueden resultar un ámbito privilegiado de intercambio, pero hasta el momento estos eventos no parecen haber apostado por lo digital con ímpetu suficiente: un 26% de nuestros encuestados asignó un puntaje de 1 sobre 5 a la actualización tecnológica de las ferias locales, al tiempo que un 55% las calificó con un 2 sobre 5. Finalmente, si tenemos en cuenta que el 74% de los entrevistados reconoció que el diálogo con colegas de la región constituye su principal fuente de información, será en las ferias y en las diferentes jornadas profesionales locales adonde habrá que dirigir los mayores esfuerzos de transformación.</p>
<p>Estos encuentros y seminarios podrían ayudar a revertir la parálisis que suele reinar entre los sellos más tradicionales, e incluso despertar en ellos nuevamente la llama de vitalidad y el anhelo de exploración que probablemente hayan marcado sus orígenes, décadas atrás. Aunque por cierto, los “ecosistemas” surgidos de las diferentes iniciativas de digitalización, formación y vinculación profesional necesariamente habrán de integrar a nuevos actores del mundo digital –programadores, diseñadores web, desarrolladores de videojuegos, etc.– y, en este sentido, serán muy distintos a cualquier otra experiencia surgida en el pasado.</p>
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<li id="footnote-1" class="fn-text">Ese país europeo ofrece considerables ayudas para la digitalización de fondos, principalmente desde el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.centrenationaldulivre.fr/">Centre National du Livre</a> (CNL).<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Entrevista personal, febrero de 2011.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">También aquí puede aprenderse del caso francés: el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.sne.fr/">Syndicat National de l’Édition</a> (SNE) ofrece a sus miembros programas de actualización legal y fiscal, algo que resulta indispensable para las empresas que necesiten adaptarse a la era electrónica.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
</ol>
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		<title>Tendencias posibles</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Feb 2010 16:30:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[América Latina]]></category>

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		<description><![CDATA[En cualquier caso, más allá de la reacción de los actores tradicionales, existen diversas tendencias que probablemente aceleren el desarrollo de la edición digital en América Latina: Una nueva clase media se incorporará rápidamente al consumo, en particular en Brasil. Los productos digitales (hardware y contenidos) sentirán sin duda un fuerte impacto, sobre todo teniendo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En cualquier caso, más allá de la reacción de los actores tradicionales, existen diversas tendencias que probablemente aceleren el desarrollo de la edición digital en América Latina:</p>
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<li>Una nueva clase media se      incorporará rápidamente al consumo, en particular en Brasil. Los productos      digitales (hardware y contenidos) sentirán sin duda un fuerte impacto,      sobre todo teniendo en cuenta que en un país como Brasil, cerca del 80% de      la nueva clase media considera que le resulta “imposible vivir sin      computadoras”.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></li>
<li>Diversas iniciativas      públicas contribuirán a achicar la brecha digital, en especial los planes      de infraestructura tecnológica para el sector educativo, como el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ceibal.org.uy/">Plan      Ceibal</a> (Uruguay) y el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.conectarigualdad.gob.ar/">Plan Conectar Igualdad</a> (Argentina).</li>
<li>El fomento de la producción      local en zonas francas como Tierra del Fuego (Argentina) o Manaus (Brasil)      acelerará la aparición de hardware nacional enfocado a la lectura      electrónica.</li>
<li>Habrá una posible expansión      del software libre, que forma parte de las políticas de Estado de      diferentes países hace varios años (Brasil<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a> y Venezuela,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> por      caso).</li>
<li>Tal vez surjan      modificaciones en la legislación: posible exención de algunos impuestos      sobre las publicaciones electrónicas, discusiones sobre precio      fijo/variable para el e-book y mayores debates sobre las leyes actuales de      derecho de autor.</li>
<li>Se multiplicarán los      eventos relacionados con la edición digital (ferias del libro, muestras,      conferencias).</li>
<li>Habrá una paulatina      actualización de los <em>curricula</em> de los cursos de edición.</li>
<li>Brasil –por lejos el país      de la región que más invierte en I+D–<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a> desempeñará un rol protagónico,      tanto en el desarrollo de hardware de lectura electrónica como en la      creación de plataformas de contenidos.</li>
<li>Los actores locales      competirán cada vez más con las plataformas de España y EEUU, y el éxito o      fracaso de aquellos dependerá en buena medida de la riqueza de las      vinculaciones que logren establecer con los demás jugadores nativos:      autores, editores, libreros, programadores, diseñadores web y      desarrolladores de videojuegos.</li>
</ol>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf. Benhamou, Françoise: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.rue89.com/en-pleine-culture/2010/11/01/la-classe-moyenne-au-bresil-enjeu-pour-la-culture-174045">“La montée de la classe moyenne, enjeu pour la culture brésilienne”</a>, <em>Rue 89</em>, 1º de noviembre de 2010.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. Kingstone, Steve: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://news.bbc.co.uk/2/hi/4602325.stm">“Brazil adopts open-source software”</a>, <em>BBC News</em>, 2 de junio de 2005.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Cf. Proffitt, Brian: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.linuxtoday.com/news_story.php3?ltsn=2002-08-30-011-26-NW-LL-PB">“Venezuela&#8217;s Government Shifts to Open Source Software”</a>, <em>Linux today</em>, 30 de agosto de 2002.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Cf. <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://unesdoc.unesco.org/images/0018/001899/189958e.pdf">UNESCO Science Report 2010: The current status of science around the world</a></em><em>, </em>UNESCO Publishing, 2010, pág. 82 y ss.<em> </em><a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
]]></content:encoded>
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		<title>Presentación</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 17:00:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[África Subsahariana]]></category>

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		<description><![CDATA[África subsahariana sufre un grave déficit en infraestructura y en recursos humanos. Sin embargo, la extensa red celular que cubre la región ha posibilitado la emergencia de nuevos actores editoriales que han hecho de los teléfonos móviles su principal aliado. Los editores tradicionales africanos, por su parte, se muestran en general optimistas con respecto a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-large wp-image-244 aligncenter" title="África Subsahariana" src="https://etude.alliance-lab.org/wp-content/uploads/2010/03/África-Subsahariana-1024x576.png" alt="" width="600" height="337" /></p>
<p><em>África subsahariana sufre un grave déficit en infraestructura y  en recursos humanos. Sin embargo, la extensa red celular que cubre la  región ha posibilitado la emergencia de nuevos actores editoriales que  han hecho de los teléfonos móviles su principal aliado. Los editores  tradicionales africanos, por su parte, se muestran en general optimistas  con respecto a las nuevas tecnologías: históricamente las bases de la  industria del libro papel en África han sido muy frágiles, y el salto a  digital puede representar una gran oportunidad.</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Ficha técnica</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 23:04:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[África Subsahariana]]></category>

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		<description><![CDATA[Países que componen la región: Angola, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Chad, Comoras, Côte d&#8217;Ivoire, Eritrea, Etiopía, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Kenya, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malí, Mauricio, Mayotte, Mozambique, Namibia, Níger, Nigeria, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Somalia, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<ol>
<li>Países que componen la      región:<strong> </strong>Angola, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde,      Camerún, Chad, Comoras, Côte d&#8217;Ivoire, Eritrea, Etiopía, Gabón, Gambia,      Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Kenya, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malí,      Mauricio, Mayotte, Mozambique, Namibia, Níger, Nigeria, República      Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda,      Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Somalia,      Sudáfrica, Sudán, Swazilandia, Tanzania, Togo, Uganda, Zambia, Zimbabwe.</li>
<li>Población: 839.615.482      (2009)<br />
Población urbana: 37% (2009)</li>
<li>PBI: US$ 946.094.822.923 (2009)<br />
PBI per cápita: US$ 1.126 (2009)</li>
<li>Política: África subsahariana      es una región caracterizada por la inestabilidad política, los conflictos      étnicos y la permanente lucha por mejorar los índices de desarrollo      humano. Su historia está marcada por el legado de la tradición colonialista      que ha padecido durante años.</li>
<li>Penetración de      teléfonos móviles: 41% (2010)<br />
Penetración de Internet: 9,6% (2010)</li>
<li>Alfabetización: 67% +15      años (2009)</li>
<li>Industria editorial: África      subsahariana es la región más pobre del planeta, situación que se refleja      también en su industria editorial; el acceso a los libros es restringido y      las bibliotecas se convierten así en agentes fundamentales. Más del 90% de      los libros publicados en África son libros de texto, la mayoría de los      cuales son publicados por empresas multinacionales. La producción      editorial de África representa alrededor de un 3% de la producción mundial.      Hay que destacar la enorme diversidad cultural y lingüística de la región.</li>
</ol>
<p>Fuentes: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.worldbank.org/">Banco Mundial</a>; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.bookaid.org/">Book Aid</a>; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.itu.int/">International Telecommunication Union</a>; <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.langaa-rpcig.net/+The-State-of-African-Publishing-by+.html">Langaa Research and Publishing Common Initiative Group</a>.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Dispositivos de lectura en un mercado incipiente</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Mar 2010 17:05:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[África Subsahariana]]></category>

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		<description><![CDATA[La primera observación que un visitante podría realizar respecto de la edición digital en África subsahariana es que la misma se halla en un estado absolutamente embrionario. Por empezar, la presencia de e-readers es mínima. Un dispositivo como el Kindle cuenta con una cobertura de red tan limitada que, a febrero de 2011, tan sólo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La primera observación que un visitante podría realizar respecto de la edición digital en África subsahariana es que la misma se halla en un estado absolutamente embrionario. Por empezar, la presencia de e-readers es mínima. Un dispositivo como el Kindle cuenta con una cobertura de red tan limitada que, a febrero de 2011, tan sólo 7 países –Sudáfrica, Namibia, Botswana, Kenia, Gabón, Nigeria y Ghana– acceden a esta prestación.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> Por otra parte, dada la disparidad entre el precio del dispositivo –incluyendo gastos de envío y de aduana– y el salario promedio de la población, únicamente los habitantes más acaudalados son capaces de adquirirlo. En noviembre de 2009, Arthur Attwell, consultor y director del sello sudafricano <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://ebw.co/">Electronic Book Works</a>, hacía estas reflexiones a propósito de la introducción del dispositivo de Amazon en su país:</p>
<blockquote><p>Considero muy poco probable que el Kindle tenga un impacto significativo en Sudáfrica. Es demasiado caro para la mayoría de las personas (en especial cuando se agregan los gastos de envío) y probablemente sólo lo adquieran unos pocos ricos aficionados a la tecnología.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p></blockquote>
<p>Desde marzo de 2010, la organización <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.worldreader.org/">Worldreader</a> ha entregado copias del dispositivo de Amazon a estudiantes de Ghana, a fin de explorar las reacciones de estos jóvenes frente a la tecnología digital.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a> Según David Risher, fundador de Worldreader y ex ejecutivo de Amazon, el objetivo de mediano plazo es abaratar lo más posible el costo de cada libro leído gracias a la tecnología:</p>
<blockquote><p>La falta de acceso a los libros ha sido resuelta por los e-books. Detrás de esto no hay ningún plan comercial de llevar e-readers al mundo en desarrollo. <a class="fn-ref-mark" href="#footnote-4" id="refmark-4">[4]</a></p></blockquote>
<p>Con todo, Jonathan Wareham, un profesor de ESADE (Barcelona) que ha estudiado el caso, advierte que para poder avanzar, Worldreader debería crear un sistema de contenidos, distribución, pedagogía, administración, así como lograr apoyo administrativo, cultural y político. Los desafíos, agrega Wareham, son inmensos: el objetivo inicial del proyecto era luchar contra el analfabetismo, pero termina enfrentándose con la necesidad de cambiar las reglas culturales.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-5" id="refmark-5">[5]</a> Risher es de todos modos optimista, pues considera que como los maestros ya saben usar los libros, el programa Worldreader –en ocasiones denominado el proyecto “One Kindle Per Child”–<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-6" id="refmark-6">[6]</a> resultaría más sencillo de implementar que otras iniciativas como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://one.laptop.org/">One Laptop Per Child</a> (OLPC).<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-7" id="refmark-7">[7]</a> La mención de Risher no resulta inocua, pues da cuenta de la rivalidad existente entre estos dos experimentos de instalar tecnologías de lectura en el mundo en desarrollo.</p>
<p>Presidida por Nicholas Negroponte, OLPC es también una asociación sin fines de lucro, basada en Delaware (EEUU), que desarrolló la XO, una computadora portátil de bajo costo y reducido consumo energético que puede ser utilizada en los lugares más remotos y en los ambientes más adversos. Según se lee en su sitio web, la misión de OLPC es fomentar la educación de niños en edad escolar en países en desarrollo. OLPC ha elaborado hardware, software y contenidos para más de dos millones de alumnos y profesores, y ha llevado adelante diferentes experiencias en África subsahariana. La organización recibe el apoyo financiero de empresas como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ebay.com/">eBay</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.google.com/">Google</a>, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.newscorp.com/">News Corporation</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.redhat.com/">Red Hat</a>.</p>
<p>El interrogante que se plantea –y que tiene muchas implicaciones en el área de la edición digital– es qué clase de contenidos llevan los Kindles de Worldreader o las laptops de OLPC en África. Según noticias difundidas por OLPC, los usuarios de la XO ya pueden acceder a centenares de miles de e-books gratuitos, provistos por la fundación <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.archive.org/">Internet Archive</a>, de San Francisco.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-8" id="refmark-8">[8]</a> Claro que no se especifica qué pasa con los alumnos y profesores que requieran contenidos personalizados, en particular cuando –como habitualmente ocurre– los repositorios extranjeros carecen de literatura en idiomas locales.</p>
<p>OLPC Francia ha impulsado en 2010 la incorporación de un libro electrónico en idioma malgache en las XO de la isla de Nosy Komba (Madagascar). <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.prediff.mg/">Jeunes Malgaches</a>, una editorial independiente local, se sumó a la iniciativa y aportó el primer texto.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-9" id="refmark-9">[9]</a> Según Marie Michèle Razafinstalama, directora del sello:</p>
<blockquote><p>OLPC Francia descubrió que cuando se implantan libros extranjeros, surgen dificultades, porque siempre existe la barrera de la lengua. En algunos países, los libros en francés pueden funcionar, pero el problema es que estos libros nunca están adaptados. O sea que el contenido no está preparado para el contexto, y los niños no se reconocen en esa clase de libros.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-10" id="refmark-10">[10]</a></p></blockquote>
<p>Además de ese título en idioma malgache, las laptops llevan 12 libros electrónicos en francés. Razafinstalama opina que esos textos tendrán menos probabilidades de interesar a los alumnos, porque en el primario los niños aún no comprenden bien ese idioma extranjero. Por otra parte, no parece haber todavía un modelo de negocio claro para los editores, ya que hasta el momento se trata de una iniciativa sin fines comerciales: Jeunes Malgaches cedió gratuitamente los derechos de autor, OLPC recibió el texto en versión PDF y luego lo adaptó al dispositivo. Con todo, un editor como Sékou Fofana, del sello Donniya, de Mali, ve una ventaja en incluir textos locales en las XO:</p>
<blockquote><p>En términos comerciales no hay gran cosa para ganar. Pero en términos de reconocimiento, de difusión, puede ser una buena opción.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-11" id="refmark-11">[11]</a></p></blockquote>
<p>Más allá de las virtudes que puedan hallarse detrás de Worldreader o de OLPC, lo seguro es que ambas iniciativas parten de una plataforma tecnológica que busca instalarse “desde arriba”, en contextos completamente heterogéneos.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-12" id="refmark-12">[12]</a> Como puede esperarse, los inconvenientes no tardan en llegar: falta de contenidos adaptados a los usuarios, ausencia de un modelo de negocio pensado para los creadores y emprendedores locales; en síntesis, son proyectos que primero arrojan una tecnología en el terreno y luego enfrentan el problema de generar nada menos que un “ecosistema” –humano y de infraestructura– <em>ad hoc</em>.</p>
<p>Worldreader y OLPC han alcanzado notoriedad internacional –sin duda a causa de la envergadura de los actores y aportantes involucrados–, pero no son los únicos proyectos relacionados con edición digital en África subsahariana. Muy por el contrario, existen innumerables emprendimientos locales que parten de premisas muy distintas.</p>
<div>
<hr size="1" />
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<p>&nbsp;</p>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://client0.cellmaps.com/viewer.html?cov=2&amp;view=intl">http://client0.cellmaps.com/viewer.html?cov=2&amp;view=intl</a>.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. Cummiskey, Gary: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.thebookseller.com/blogs/kindle-arrives-south-africa.html">“The Kindle arrives in South Africa”</a>, <em>The Bookseller</em>, noviembre de 2009.  En otro artículo, Attwell se refiere a este sector como la “burbuja del Primer Mundo”, más allá de la cual los e-readers difícilmente tendrán alguna incidencia. Cf. Attwell, Arthur: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://arthurattwell.com/technology/65-pub-tech-in-southern-africa">“Applying publishing tech in southern Africa”</a>, <em>On technology and information in the developing world</em>, octubre de 2009.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">De acuerdo con su sitio web, Worldreader es una organización sin fines de lucro que procura acercar bibliotecas enteras a las personas del mundo en desarrollo, utilizando herramientas digitales como los e-readers. Su lema es “Libros para todos”.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-4" class="fn-text">Boss, Suzie: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ssireview.org/articles/entry/whats_next_curling_up_with_ereaders">“What’s Next: Curling Up with E-Readers”</a>, <em>Standford Social Innovation Review</em>, invierno de 2011.<a href="#refmark-4">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-5" class="fn-text">Ibidem.<a href="#refmark-5">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-6" class="fn-text">Un Kindle por niño. Cf. Fowler, Geoffrey A.: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://blogs.wsj.com/digits/2010/08/05/nonprofit-tries-one-kindle-per-child-in-ghana">“Nonprofit Tries One-Kindle-Per-Child In Ghana”</a>, <em>Digits: Technology News and Insights</em> (The Wall Street Journal Blogs), 5 de agosto de 2010.<a href="#refmark-6">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-7" class="fn-text">Ibidem.<a href="#refmark-7">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-8" class="fn-text">Cf. Roush, Wade: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.xconomy.com/boston/2009/10/24/internet-archive-opens-1-6-million-e-books-to-olpc-laptops">“Internet Archive Opens 1.6 Million E-Books to Kids with OLPC Laptops”</a>, <em>Xconomy</em>, 24 de octubre de 2009.<a href="#refmark-8">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-9" class="fn-text">Cf. Razafintsalama, Marie Michèle: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://entreprises-madagascar.com/prediff_07i/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=87&amp;Itemid=1">“Le premier livre jeunesse malgache en numérique”</a>, Presse Edition et Diffusion (Prediff).<a href="#refmark-9">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-10" class="fn-text">Entrevista personal, diciembre de 2010.<a href="#refmark-10">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-11" class="fn-text">Ibidem.<a href="#refmark-11">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-12" class="fn-text">Resultan interesantes en este punto las críticas tempranamente esbozadas por Lee Felsenstein: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.fonly.typepad.com/fonlyblog/2005/11/problems_with_t.html">“Problems with the $100 laptop”</a>, <em>The Fonly Institute</em>, 10 de noviembre de 2005.<a href="#refmark-12">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Entre lo digital y lo analógico: experiencias con CD ROM e impresión bajo demanda</title>
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		<pubDate>Tue, 19 Apr 2011 17:56:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Fundado en 2008, el sello Nouvelles Éditions Numériques Africaines (NENA) basa su modelo de negocio en la comercialización de libros electrónicos en CD ROM. Desde Dakar, esta empresa compila libros jurídicos en formato PDF –con DRM– que se venden en Senegal y Camerún. Cada uno de estos libros cuenta con miles de páginas y están [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fundado en 2008, el sello Nouvelles Éditions Numériques Africaines (NENA) basa su modelo de negocio en la comercialización de libros electrónicos en CD ROM. Desde Dakar, esta empresa compila libros jurídicos en formato PDF –con DRM– que se venden en Senegal y Camerún. Cada uno de estos libros cuenta con miles de páginas y están provistos de hipervínculos y otras herramientas interactivas.</p>
<p>Marc-André Ledoux, director de NENA, tiene una opinión muy firme acerca de los proyectos que se imponen a África desde fuera sin tener en cuenta las condiciones particulares del contexto local:</p>
<blockquote><p>En el terreno de la edición africana, los proyectos de cooperación internacional y las ONGs no hacen más que complicarlo todo, cada vez que dan ayudas durante un periodo determinado, para publicaciones que luego de ese lapso quedan huérfanas, sin seguimiento ni comercialización (&#8230;). Lo esencial es que los editores africanos perseveren y produzcan (&#8230;). A decir verdad, la clave del desarrollo de África depende, en mi opinión –que es también la de muchos otros– de la creación y el crecimiento de pequeñas y medianas empresas viables y sostenibles.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a></p></blockquote>
<p>El reconocimiento de las posibilidades específicas del terreno ha llevado a algunos editores a explorar también la opción del POD. Electric Book Works pronto lanzará <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://paperight.com/">Paperight</a>, una plataforma que promete transformar cualquier ordenador con impresora y conexión a Internet en una tienda bajo demanda. Así, se podrán comprar los libros en el centro de copiado local y pagar el gasto de impresión sumado a un pequeño monto correspondiente a los derechos del autor y del editor. Según Arthur Attwell:</p>
<blockquote><p>Existen otras formas de aprovechar lo digital, distribuyendo libros electrónicos a través de bibliotecas, cibercafés, kioscos y cualquier instalación que no exija invertir demasiado dinero. Creo que la impresión bajo demanda tiene un enorme porvenir en África –y en los países en desarrollo en general–, por el hecho de que permite a personas con pocos recursos comprar fácilmente el libro que necesitan, sin tener que adquirir un e-reader ni una laptop.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p></blockquote>
<p>Otro sello independiente sudafricano, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.jacana.co.za/">Jacana Media</a>, pronto contará con una <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.ondemandbooks.com/hardware.htm">Espresso Book Machine</a>, a fin de imprimir libros bajo demanda localmente. La máquina les permitirá abaratar los costos de distribución y reemplazar el modelo de negocio predominante –primero producir y luego vender– por otro, inverso –primero vender y luego producir.</p>
<p>Los progresos del POD en Sudáfrica han abierto las puertas a emprendimientos de auto-edición, como <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.mousehand.co.za/">MouseHand</a>. Este sello, dependiente de la empresa <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.publishbooks.co.za/">RedHill</a>, ofrece a los autores servicios de diseño de interiores, diagramación de tapas, corrección y –lo más importante– la posibilidad de comercializar sus libros impresos bajo demanda o en formato electrónico, a través de portales como Amazon y Kalahari.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<hr size="1" />
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<p>&nbsp;</p>
<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
<ol>
<li id="footnote-1" class="fn-text">Entrevista personal, enero de 2011.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. Turner, James: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://radar.oreilly.com/2010/01/bringing-e-books-to-africa-and.html">“Bringing e-Books to Africa and the Middle East”</a>, <em>O&#8217;Reilly Radar</em>, 19 de enero de 2010.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
</ol>
</div>
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		<title>Tiendas online africanas</title>
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		<pubDate>Tue, 19 Apr 2011 17:58:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>octavio</dc:creator>
				<category><![CDATA[África Subsahariana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://alliance-lab.org/etude/?p=186</guid>
		<description><![CDATA[Kalahari es una de las principales tiendas online de África; vende libros, discos, cámaras fotográficas y otros productos masivos. En su sección de descargas digitales, inaugurada en marzo de 2010, ofrece un catálogo de casi 220.000 e-books y 50 revistas electrónicas, a precios y formatos variados,[1] tanto de editores africanos –por ejemplo LAPA– como extranjeros [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kalahari.net/">Kalahari</a> es una de las principales tiendas online de África; vende libros, discos, cámaras fotográficas y otros productos masivos. En su sección de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kalahari.net/digitaldownloads/ebooks/default.aspx">descargas digitales</a>, inaugurada en marzo de 2010, ofrece un catálogo de casi 220.000 e-books y 50 revistas electrónicas, a precios y formatos variados,<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-1" id="refmark-1">[1]</a> tanto de editores africanos –por ejemplo <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.lapa.co.za/">LAPA</a>– como extranjeros –Random House, entre muchos otros. La tienda ha desarrollado incluso una aplicación para leer e-books en computadoras y en teléfonos móviles. En cuanto a los e-readers y tabletas comercializados por Kalahari, el <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kalahari.net/electronics/Samsung-Galaxy-Tab/4585/39086661.aspx">Samsung Galaxy</a> tiene un precio elevado –alrededor de 1000 dólares–, mientras que el dispositivo inglés <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kalahari.net/electronics/Elonex-500EB-Colour-eReader/76591/38931912.aspx">Elonex</a> resulta bastante más accesible –140 dólares.</p>
<p>Otra plataforma relevante en Sudáfrica es <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.exclus1ves.co.za/">Exclus1ves Books</a>, perteneciente al grupo multimedia <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.avusa.co.za/">Avusa</a>. Desde octubre de 2010, Exclus1ves vende e-books en formato ePub o PDF, al igual que su competidor Kalahari. Según el renombrado portal <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://book.co.za/">Book Southern Africa</a>, la mayoría de los e-books de Exclus1ves provienen del agregador <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.overdrive.com/">Overdrive</a>, de EEUU.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-2" id="refmark-2">[2]</a></p>
<p>Book Southern Africa ha puesto en marcha su propia tienda de venta de libros electrónicos, llamada <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://lwb.book.co.za/">Little White Bakkie</a> (LWB), a través de <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.scribd.com/">Scribd</a>. LWB vende archivos en formato PDF con DRM, al precio determinado por el editor. Del total facturado, Scribd se queda con el 20%, LWB con otro 20% y el editor con el 60% restante. Por el momento, dadas las limitaciones de pago que existen en el caso de Scribd, los contenidos de LWB sólo pueden comprarse desde EEUU.</p>
<p>En el campo de las revistas digitales, <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.mymag.co.za/">MyMag</a> y <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.crushmagonline.com/">CrushMagOnline</a> son dos de los casos más activos, también sudafricanos. Fundado en 2007, el portal MyMag vende revistas en formato Flash interactivo, con descuentos de hasta 40% sobre el precio del número impreso. CrushMagOnline es una publicación gratuita sobre vinos y comidas, también en format Flash, que ofrece recomendaciones, reseñas de restaurantes y entrevistas a chefs; este célebre <em>magazine</em> cuenta con abundante material multimedia incorporado.<a class="fn-ref-mark" href="#footnote-3" id="refmark-3">[3]</a></p>
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<div id="footnote-list" style="display:inherit"><span id=fn-heading>Notas</span> &nbsp;&nbsp;&nbsp;
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<li id="footnote-1" class="fn-text">Los precios van desde los 3 hasta los 10.000 dólares, como ocurre con el libro <em><a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://www.kalahari.net/digitaldownloads/Comprehensive-Structural-Integrity-eBook/80175/36113797.aspx">Comprehensive Structural Integrity</a></em>. Los formatos son generalmente PDF o ePub.<a href="#refmark-1">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-2" class="fn-text">Cf. <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://book.co.za/blog/2010/10/12/exclus1ves-co-za-launches-its-ebooks-store">“Exclus1ves.co.za Launches its e-books Store”</a>, <em>Book Southern Africa</em>, 12 de octubre de 2010.<a href="#refmark-2">&crarr;</a></li>
<li id="footnote-3" class="fn-text">Aquí puede consultarse uno de sus números: <a target="_blank" rel="noopener noreferrer" href="http://cde.cerosmedia.com/1F4c24d5d3ee8d4606.cde">http://cde.cerosmedia.com/1F4c24d5d3ee8d4606.cde</a>.<a href="#refmark-3">&crarr;</a></li>
</ol>
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